Aunque lo prohiben una ley y una ordenanza En todos los rincones de Quilmes, la poda se transformó en un desafío

Aunque lo prohiben una ley y una ordenanza En todos los rincones de Quilmes, la poda se transformó en un desafío
Si bien las delegaciones cuentan con camiones y personal para realizar los trabajos de recolección, la cantidad de elementos acumulados complica. La situación se torna más compleja en las zonas con muchas arterias sin pavimentar, y en la franja oeste.
Lo establece la Ley Provincial Nº 12.276, en su artículo 10º. Y a ella se agrega la Ordenanza Municipal Nº 5405. Sin embargo, pese que existen estas dos razones para que los vecinos no lleven a cabo la poda del arbolado urbano, lo cierto es que la realidad indica otra cosa.

Cada año, para estas fecha, o incluso antes, el distrito se ver superpoblado de montículos de ramas que apilan los vecinos en las veredas, o sobre las calles, junto a los cordones. La caída de las hojas es el disparador.

El problema es que la hoja en sí misma resulta molesta, pero cuando hay humedad, la cosa es peor. Y ni hablar si llueve y el árbol comienza a deshojar en una calle sin pavimento . La reflexión fue de Hugo Paredes, delegado municipal de La Paz, que si bien aseguró que no justifica a los que podan sus árboles, sí dijo que los comprende.

El tema está en que existe una norma que prohíbe podar, y podar es, entonces, transgredir una norma. Como representante del Municipio, no puede decirle al vecino que estoy de acuerdo con lo que hace , dijo Paredes.

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