Celeste, naranja, amarillo chillón, rosa y verde flúo, son los colores elegidos. La mayoría de los consultados se mostró descontento, aunque también hubo quien vio en los colores un preanuncio de la llegada de la primavera. Todos celebran que se arregle el espacio público.
Sin embargo, hubo otros que vieron en los vivos colores la alegría de la primavera y del revivir del ciclo vital.
Florencia, en cambio, tiene 26 años, vive en Quilmes Centro y dijo que no le gustan para nada los colores que eligieron; "Si esto es parte de la campaña política me parece que lo desfavorece totalmente al Intendente, convirtió la ciudad en un cachivache. No critico la iniciativa de hacer algo por la ciudad, pero si los hubiera pintado de blanco hubiera sido otra cosa. Se quiere hacer ver", expresó.
"ARRUINA LA ESCENCIA"
"Estoy totalmente indignado con los colores que visten Quilmes. Yo soy de Bernal y están arruinando el centro, las calles, el estilo que caracteriza nuestra ciudad, su esencia; es una vergüenza", dijo con enojo Manuel de 68 años. Además agregó: "he visto diferentes grupos de persona trabajando en un mismo poste; hubiera sido bueno que mientras unos pintaran, otros recogieran la basura o barrieran las calles. Yo considero que esto es una incoherencia".
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