El intendente Quiri se comprometió el viernes a pagarle a los municipales -sea como compensación, como suma remunerativa o no remunerativa- el equivalente al aumento salarial acordado, descartando ya que el presupuesto 2010 será rechazado por la oposición -
Como hemos consignado, el intendente Quiri se comprometió el viernes a pagarle a los municipales -sea como compensación, como suma remunerativa o no remunerativa- el equivalente al aumento salarial acordado, descartando ya que el presupuesto 2010 será rechazado por la oposición.
Con esto desactivó el paro que el gremio municipal iniciaba mañana y, además, logró un compromiso de colaboración conjunta con el plantel municipal, a quienes definió como los principales colaboradores de la gestión iniciada en 2003 por Chano Aloé, y que él continúa actualmente.
Pero esto -Quiri no lo ocultó, sino que, justamente, lo puso de manifiesto- significará un gran esfuerzo para el municipio, además de que habrá que evaluar, en unos diez días a la fecha, cómo se cancela ese aumento salarial que ya, si la oposición rechaza el presupuesto, no podrá ser aplicado sobre los básicos: cuestiones técnicas de fondo cuyo manejo audita y vigila el Tribunal de Cuentas; y además, al tener que recurrirse a la norma presupuestaria del año anterior, se experimentará una fuerte restricción en los ingresos previstos por tasas, ya que el DEM no contará con ningún ajuste.
Y esto, Quiri lo asumió claramente el viernes, obliga a pensar en la posibilidad de restricciones en los servicios.
Ya lo hemos dicho infinidad de veces: no es política; es matemática. Si las tasas municipales no se ajustan a un ritmo anual lógico, atendiendo a los incrementos en los costos operativos, se produce un desafasaje.
Ahora bien, la oposición política, en una actitud incomprensible, rechaza todo ajuste de tasas o admite sólo ajustes insuficientes, minando de manera suicida el terreno en el que, eventualmente, habrá de manejarse el día de mañana. Porque estamos en democracia, y la oposición de hoy puede ser el oficialismo de mañana.
Con esta clase de actitudes, que como mínimo sólo pueden tildarse como carentes de toda lógica, no sólo se estaría perjudicando eventualmente una determinada gestión (y Quiri acusó el viernes, claramente, a la oposición, de pretender justamente esto), que está de paso, como toda administración de gobierno, sino que se somete a la estructura municipal a un proceso de retracción cuyas consecuencias se pagarán fuerte en un mediano plazo, y mucho más fuerte en un futuro inmediato.
El Estado municipal administra los recursos que proporcionamos los contribuyentes, para atender los servicios públicos esenciales. Cuando esos ingresos no son suficientes, se produce un grave desfasaje que daña directamente la estructura de servicios.
Por decir un caso concreto: el Consejo de Productores de la secretaría Vial aceptó la mitad del ajuste que viene reclamando desde octubre del año pasado. Ajuste que no surge de un capricho sino del ya famoso "índice vial", una fórmula polinómica que conjuga precios, costos, combustibles, reparaciones, jornales, horas extra, etc.
¿Cómo se manejará la secretaría Vial con la mitad de los recursos solicitados, cuando la red vecinal de caminos se encuentra en un estado lamentable ya que, justamente, por la falta de ajustes lógicos en la tasa vial, se ha producido un desfasaje operativo tan tremendo, que esa cartera operativa no realiza ningún trabajo de fondo desde hace por lo menos dos años a la fecha? Y vamos a ver qué pasa cuando comiencen a llover los reclamos de los productores que tienen dificultades -ya las tienen- para sacar sus cosechas: una retracción catastrófica que dejaría a la Vial en condiciones similares a las de hace seis años. Sin parque de maquinarias, sin posibilidades operativas, sin margen para encarar ningún proyecto de fondo.
Este es el panorama a la fecha. Las consecuencias que acarrea un manejo politiquero de cuestiones del Estado municipal que afectan a todos los rojenses son claramente negativas: no es aceptable que la norma presupuestaria aún esté en veremos, aunque fue ingresada al HCD, donde la oposición tiene mayoría, hace cinco meses, aún cuando urgía su tratamiento ya que fijaba el aumento para los municipales a partir del 1ro. de enero de este año; la imprevisibilidad disparó un conflicto salarial de proporciones.
No es aceptable que el HCD, donde hoy la oposición tiene mayoría, aún no haya evaluado la necesidad de establecer una metodología criteriosa y racional para que los necesarios ajustes anuales de tasas se apliquen de manera paulatina de modo de hacerse apenas perceptibles para el contribuyente.
En suma, aunque Quiri destrabó el conflicto en ciernes con los municipales, asegurando que tendrán el aumento -su equivalente en metálico- que les fuera otorgado por el gobierno municipal el año pasado, para lo cual tuvo que dejar afuera a toda la planta política de este beneficio, pero no ocultó su preocupación por la forma en que deberá manejar, dentro de márgenes muy acotados, su gestión.
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