La suba en costos de rutina, sumados a obras extras que requieren los edificios, impulsan hacia arriba los gastos comunes. Administradores temen que se dispare la morosidad.
El dato lo confirmó Día a Día en una ronda de consultas con diferentes administradores de edificios de la ciudad. Casi todos coincidieron que los incrementos en los gastos comunes seguirán, al menos, por algunos meses.
“Las subas de los costos son fuertes, a tal punto que temo que en un momento algunos edificios vayan a la quiebra”, disparó el administrador Sebastián Viqueira, referente del rubro.
Ìtem por ítem. Entre los principales ítems que afectan a los gastos comunes, figura el sueldo del encargado. Y es que hace algunas semanas el gremio que los agrupa firmó una paritaria para que se les pague una suma fija de 2.400 pesos (en tres cuotas de 500, 900 y mil pesos) entre junio y agosto. Para septiembre, en tanto, el básico subirá un 20 por ciento extra y en octubre habrá otra suba del 8,5 por ciento.
Pero no sólo el sueldo del encargado afectará las boletas. Si tu edificio tiene servicio de vigilancia contratado, de seguro el consorcio deberá afrontar el incremento del 35 por ciento que acordó el gremio de los vigiladores. “De 100 empresas en Córdoba hay sólo 30 adheridas a Suvico, pero casi todas aplican la misma suba”, afirmó Juan Carlos Brembrilla, de la Cámara de la Propiedad Horizontal.
A los costos de personal, en tanto se le agregan también los de mantenimiento: el service de ascensores, por ejemplo, ahora actualiza sus costos cuatro veces al año. Eso afecta directamente a los gastos comunes. Y como si esto fuera poco, no se puede dejar de lado la suba de los artículos de limpieza, de los seguros, de la luz y el gas. Por último, no hay que olvidar las multas y costos de obra “exigidos” por la Municipalidad y Bomberos (ver aparte).
Los chicos, más afectados. Si bien los costos suben para todos los edificios por igual, los administradores coinciden en que los más afectados por las subas de expensas son aquellas propiedades con una cantidad reducida de departamentos y que cuentan sólo con los servicios ordinarios, como encargado o ascensor.
“Hoy, un edificio con menos de 30 departamentos es casi inviable para manejar, desde el punto de vista de las expensas”, remarcó Sebastián Viqueira.
¿Hay peligro de que aumente la morosidad? Ninguno de los administradores consultados se anima a arriesgar una respuesta. Hoy, la morosidad promedio no supera el 3 al 5 por ciento.
¿Cuánto?Cada administrador tiene su técnica para aumentar las expensas: algunos suben pequeños porcentajes mes a mes y otros las aplican de una vez, cuando surge el nuevo gasto.
Hoy, la expensa en un departamento de dos habitaciones, en un edificio de antigüedad y tamaño promedios, puede llegar a costar 575 pesos. Hay edificios de mayor categoría en los que el valor de los gastos comunes trepan a más de 1000 pesos por mes.
En relación al costo del alquiler, esos montos implican un 35 ó 40 por ciento. “Históricamente las expensas equivalían al 20 por ciento del alquiler”, dice Edgardo Calas, de Yukón.
Boletón extraordinario. Más allá de los incrementos “de rutina” en los gastos comunes, hay algo que pone los pelos de punta a los inquilinos. Hablamos de las “expensas extraordinarias”, boletas “especiales” que cada tanto llegan acompañando a las expensas ordinarias.
El origen de estos gastos, dicen los administradores, son por lo general los costos que demandan obras y exigencias de la Municipalidad a los consorcios, para actualizarse “de golpe” y evitar multas.
“La presión de las inspecciones se da sobre todo en edificios de más de 15 años”, dice Viqueira. “Lo que se reclama fundamentalmente son obras de electricidad y gas; y también la habilitación de Bomberos”, ilustra Brembrilla.
“El miércoles le hemos enviado una nueva carta al intendente Ramón Mestre pidiendo que interceda, para que tantas demandas sean paulatinas, y no afecten a los consorcios”, indicó el titular de la Cámara de la Propiedad Horizontal.

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