Prevén duras multas para quienes agredan a inspectores municipales.
Un golpe brutal en el brazo a una inspectora municipal por intentar labrar una infracción y el secuestro por 20 minutos de otro trabajador dentro de un almacén por querer multar a un comerciante que estaba vendiendo alcohol fuera de horario son dos de los hechos más extremos que se vivieron en los últimos meses en la ciudad.
Los inspectores tienen miedo de salir a la calle a cumplir con su trabajo y el Municipio, sin otra opción que la facultades administrativas que detenta, decidió, en acuerdo con el gremio municipal Sitramune, endurecer las multas a quienes agredan a los agentes comunales.
Ayer se anunció la reforma del artículo 38, que habla sobre los que molesten el trabajo de los inspectores comunales. Se planteó subir la multa mínima de mil a diez mil pesos, con un tope máximo de 20 mil pesos.
Además se incluyó la inhabilitación del comercio de 12 a 24 meses, y la posible clausura definitiva en caso de reincidencia. Sanción similar se extiende a los conductores, a quienes se les retendrá la licencia de conducir entre uno y dos años a por agredir a los inspectores de tránsito.
Santiago Baudino, secretario general de Sitramune, contó que solo este año hubo casos de violencia serios, pero que agresiones sufren todos los días. Contó que los inspectores tienen miedo de salir a trabajar y que endurecer las penas es algo que vienen solicitando desde hace tiempo.
Lógica cambiada
En igual sintonía se pronunció el intendente Horacio Quiroga, al anunciar el envío del proyecto de reforma del Código de Faltas al Concejo Deliberante.
“No puede ser que se termine imponiendo el temor y la amenaza sobre la responsabilidad y el trabajo. Tenemos la lógica cambiada”, dijo el jefe comunal. Dijo que “es importante que sepan que con este cambio incumplir no será gratis y agredir a un inspector será mucho más caro”.

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