Aumentan los casos de gastroenteritis por el calor

En los últimos días se incrementó el número de consultas, tanto en el Hospital como en los Centros de Atención Primaria. Aconsejan cuidar la cadena de frío de los alimentos. El mayor riesgo es la deshidratación. Instan a consultar de inmediato ante la aparición de diarrea o vómitos.

En los últimos días se incrementaron las consultas por cuadros de gastroenteritis tanto en la Guardia del Hospital San José como en los consultorios de atención de las salas de salud municipales, producto de la ola de calor y de algunos cuidados que no se toman en la ingesta de alimentos.

En coincidencia con la advertencia que se hizo en las últimas horas desde el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires el foco de atención se da en pacientes pediátricos. De hecho desde la Dirección Provincial de Atención Primaria del Ministerio de Salud provincial se insistió en medidas preventivas que recomiendan “consultar al médico de inmediato en caso de que los chicos presenten cuadros de diarrea o vómitos para evitar deshidrataciones”.

Lejos de ser un problema menor, la diarrea puede matar a un niño o niña porque extrae los líquidos de su cuerpo haciendo que se deshidrate. Ante esta enfermedad es esencial la ingesta de líquidos adicionales.

De acuerdo a consultas efectuadas por LA OPINION la mayoría de los casos llegan a las guardias por deposiciones líquidas, síntoma que suele ir acompañado de rechazo al alimento, vómitos, fiebre y decaimiento.

Muchos de estos cuadros ocurren en esta época del año, fundamentalmente en períodos como este donde se mantiene en forma sostenida una ola de calor que tiene consecuencias sobre la salud de la población.

En el terreno de las advertencias se pone especial atención a la preservación de la cadena de frío de los alimentos, por cuanto a temperatura ambiente, estos desarrollan bacterias que causan enfermedades. Se recomienda a la población en general que no compren ni consuman alimentos preparados, como sándwiches, tartas o empanadas que no se encuentren refrigerados en heladeras. También se sugiere la inmediata consulta al médico ante la aparición de diarrea o vómitos.

Cuidar los alimentos

En días de calor es imprescindible hacer las compras en “tiempo récord”. Lo ideal es no mantener fuera de la heladera durante una hora o más tiempo los alimentos que precisan refrigeración como lácteos, carnes, fiambres y alimentos elaborados. Hay que empezar el recorrido del supermercado por los productos secos y todo aquello que no requiera heladera.

Por otra parte, la mala manipulación de los alimentos puede ser motivo de diarreas y vómitos, muchas veces por el desarrollo de una bacteria llamada Sthaphylococus Aureus que se reproduce entre los 5 y los 60 grados centígrados sobre todo en helados, cremas y otros productos con hidratos de carbono.

Consejos

En cuanto a las diarreas infantiles, la principal recomendación es consultar al médico, ofrecer más líquidos, sobre todo agua segura y teta con más frecuencia a los menores de dos años. Cuando hay diarrea es preciso consultar al médico que puede indicar, según el caso, sales de rehidratación. Además, si el chico toma teta conviene amamantarlo con más frecuencia y ofrecerle agua potable.

Para prevenir cuadros de gastroenteritis se recomienda: usar agua y alimentos seguros; seleccionar alimentos sanos y frescos; preferir alimentos ya procesados, tales como la leche pasteurizada; lavar las frutas y las hortalizas minuciosamente, especialmente si se consumen crudas; no utilizar alimentos después de la fecha de vencimiento; lavarse las manos antes de preparar alimentos y a menudo durante la preparación; lavarse las manos después de ir al baño; lavar y desinfectar las superficies, utensilios y equipos usados en la preparación de alimentos; proteger los alimentos y las áreas de la cocina de insectos, mascotas y de otros animales.

Tener en cuenta que mientras que la mayoría de las bacterias no causan enfermedad, algunas bacterias peligrosas están ampliamente distribuidas en el suelo, el agua, los animales y las personas. Estas bacterias son transportadas en las manos, la ropa y los utensilios y en contacto con los alimentos se transfieren a estos causando enfermedades.

Otra recomendación es separar los alimentos crudos de los cocidos, usar equipos y utensilios diferentes, como cuchillas o tablas de cortar, para manipular carnes y otros alimentos crudos; conservar los alimentos en recipientes separados para evitar el contacto entre crudos y cocidos.

Los alimentos crudos, especialmente carnes, pollos, pescados y sus jugos, pueden estar contaminados con bacterias peligrosas que pueden transferirse a otros alimentos, tales como comidas listas para consumir, durante la preparación de los alimentos o mientras se conservan.

Es necesario cocinar completamente los alimentos, especialmente carnes, pollos, huevos y pescados; hervir los alimentos como sopas y guisos para asegurarse que ellos alcanzaron 70ºC. Para carnes rojas y pollos, cuidar que no queden partes rojas en su interior. Recalentar completamente la comida cocinada: la correcta cocción mata casi todas las bacterias peligrosas. Cocinar el alimento de modo tal que todas las partes alcancen 70º C, garantiza la inocuidad para el consumo.

Existen alimentos, como trozos grandes de carne, pollos enteros o carne molida, que requieren especial control de la cocción. No dejar los alimentos cocidos a temperatura ambiente por más de dos horas. Enfriar lo más pronto posible los alimentos cocinados y los perecederos (preferentemente bajo los 5º C). No guardar las comidas preparadas por mucho tiempo, ni siquiera en la heladera. No descongelar los alimentos a temperatura ambiente: algunas bacterias pueden multiplicarse muy rápidamente si el alimento es conservado a temperatura ambiente. Recordar que bajo los 5º C o arriba de los 60° C el crecimiento bacteriano se hace más lento o se detiene.

Más consultas

Una consulta realizada por LA OPINION a diversos efectores de salud señala que el comportamiento de la demanda se ha incrementado en los últimos días, producto de las altas temperaturas y “los desarreglos” que las personas suelen hacer en su alimentación producto de las fiestas. Sin embargo, tanto en la Guardia del Hospital como en los Centros de Atención Primaria la demanda se ha mantenido en parámetros que son los considerados habituales para esta época del año en la que los cuadros de gastroenteritis suelen ser los más frecuentes en estos servicios.

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