Aumenta la usurpación de terrenos

Aumenta la usurpación de terrenos
Los barrios más afectados son San Jacinto, Alfar, San Patricio y Playa Serena más Sierra de los Padres. Ya hay tomadas manzanas completas. Vecinalistas exigen una “investigación seria” y “decisiones concretas”
Hace 15 días dos personas viven en un auto sobre un terreno del barrio Alfar. Según les explicaron a los vecinos, lo compraron a 10 mil pesos pero está valuado en alrededor de 30 mil dólares. Dicen que se los vendió un abogado y que se va a presentar con los papeles correspondientes. Mientras tanto, los vecinos afirman que el dueño es una persona mayor que ahora vive en la ciudad de Buenos Aires y que por eso tratan de evitar que comiencen a construir.

Preocupación. Ese es el estado en el que manifiestan estar numerosos vecinos de los barrios del sur de la ciudad y de Sierra de los Padres por los crecientes casos de usurpación o venta ilegal de terrenos privados. Desde el Municipio aseguraron que se están proyectando diferentes acciones en el tema como una línea telefónica exclusiva para denuncias de ese tipo.

Los principales barrios en los que más se denuncia la problemática son San Jacinto, Alfar, San Patricio y Playa Serena. Según las sociedades de fomento, en San Jacinto unos 20 terrenos están ocupados de manera ilegal y en tres ya vive gente. En Alfar hay manzanas con “hasta tres terrenos tomados” mientras que una ya fue alambrada completamente.

En Sierra de los Padres, según detalló el delegado municipal, Juan Carlos García, la situación es similar. En Colinas Verdes existe una “toma pacífica” de nueve manzanas. “(Los terrenos) están alambrados pero no podemos saber quiénes lo hicieron”, explicó García. Y en Colina de los Padres también “han tomado varios terrenos y un grupo de vecinos denuncia sobre ventas ilegales”.

Los casos son variados. Por un lado, se encuentran personas con pocos recursos que comienzan a tomar los terrenos pacíficamente, los van cuidando y luego se establecen allí. Otra de las situaciones es la de las usurpaciones que se realizan generalmente de noche. Y también aparece la venta ilegal de los terrenos que es lo que más denuncian los vecinos desde las últimas semanas.

Los documentos de venta presentan similares características. Se trata generalmente de boletos de compra-venta y sesiones de derechos sin sustento, ni certificación de firma, ni sellados bancarios y emprendidos de manera informal.

Los mecanismos se repiten. Los fines de semana y durante la noche son los momentos elegidos para instalar los alambrados perimetrales. De un día para el otro, los vecinos descubren que nuevos terrenos fueron ocupados.

“La realidad es que tenemos terrenos tomados que se alambran durante los fines de semana. Vienen, ponen un alambre, lo cercan y ahí mismo ya comienzan a hacer cimientos o bases. Y listo, ya está, ya se lo apropiaron”, relató la presidenta de la Sociedad de Fomento del barrio Alfar, Liliana Valianti.

Además describió que generalmente los terrenos ocupados “deben muchos impuestos o sus dueños fallecieron”. Por eso manifestó: “Nuestra preocupación es de dónde están sacando la información”. Asimismo sostuvo que “hay gente que está publicando en internet que hay terrenos que están a la venta como si fueran propios y no, son terrenos que tienen dueño y que los vecinos los conocen”.

En San Jacinto el panorama es similar, explicó la presidenta de la Sociedad de Fomento del barrio, Elvira Diez. “Nos encontramos de repente, de un momento para el otro, con todo un terreno alambrado, con alambrado olímpico y no vemos cuándo lo hacen ni quiénes son”, comentó.

Según indicó “desde hace tiempo” que advierten la situación pero “ahora es de una forma más intensa”. “Principalmente se producen los fines de semana o los domingos, o fines de semana largo, en horarios con poco movimiento. Se ve gente vendiendo desde arriba de los autos, observando, señalando”, detalló.

Diez, con el apoyo de los vecinos, exige “una investigación seria”. Y además de describir la invalidez de los documentos que en general presentan las personas que toman los terrenos, agregó otro elemento: “Hay inmobiliarias que está vendiendo hasta tres o cuatro veces el mismo terreno. Hemos sabido de casos que no puede escriturar terrenos porque los han vendido a distintos dueños. Por ejemplo: empiezan a pagar, no completan el pago y se lo venden a otro”.

Ante todo el panorama, algunos vecinos decidieron comenzar a alambrar terrenos linderos a sus viviendas para que no sean ocupados.

Los casos en Sierra de los Padres también llevaron a que los vecinos presenten sus quejas a la delegación municipal. Su titular explicó cuál es el denominador común de los casos: “Ilegalmente alguien se hace de los datos del terreno, se aprovecha de las necesidades de la gente y lo vende mucho más barato. Así hace su negocio a costillas de esta gente que nunca puede tener los papeles como corresponde”.

El Municipio, a través del Banco de Tierras, sigue de cerca la preocupación exhibida por los vecinalistas. De todas maneras, el presidente de la entidad, Federico Berté, prefirió no caracterizar la situación como “venta ilegal”. “Lo que sí es que aparecen personas que ingresan a terrenos que exhiben documentación vinculada a que supuestamente lo habían comprado y empiezan a hacer construcciones irregulares, como casillas y demás”, sostuvo. Y completó que a partir de allí “la gente dice que conocen al dueño, que el documento que exhiben no parece ser veraz y suelen hacer algún tipo de denuncia”.

La complejidad que presentan los casos es que la mayoría de las denuncias se dan por terrenos privados y no son efectuadas por los propios dueños. Entonces las distintas esferas del Estado sólo deben atenerse a asesorar a los vecinos para que presenten la situación ante la Justicia.

EN BUSCA DE SOLUCIONES

Hace un mes desde la secretaría de Gobierno del Municipio se convocó a las partes involucradas para comenzar a trabajar en torno a lo planteado por los vecinalistas. Allí aseguraron que el objetivo era “frenar esta tendencia” y se organizaron otras reuniones que se fueron concretando con el paso de los días.

La semana pasada hubo dos encuentros en los que participaron el director de Asuntos de la Comunidad, Marcelo Fernández, integrantes del área de Procuración, el presidente del banco de Tierras, Federibo Berté, el titular del Distrito Descentralizado Vieja Usina, Fernando Carobino, y el delegado de Sierra de los Padres, Juan Carlos García, más autoridades policiales y entidades vecinalistas.

En ellas los fomentistas pidieron que desde la Municipalidad “se intime a los dueños a que se presenten y que alambren los predios para evitar ocupaciones”. “Queremos que se investigue y se tomen decisiones concretas”, expresaron.

Por su parte, desde el Municipio explicaron que lo que está bajo su poder de control son los terrenos fiscales. De tomas maneras señalaron que “trabajan en conjunto con los vecinos para tratar de encontrarle algún tipo de solución a las circunstancias que se presentan”.

NUEVAS MEDIDAS

Con el objetivo de “frenar” la situación, el Municipio comenzó a proyectar y desarrollar algunas medidas. “Estamos generando una línea telefónica 0800 para que se puedan denunciar usurpaciones y ventas ilegales de terrenos”, precisó Fernando Carobino. “El objetivo es que ahí se generen denuncias sobre asociaciones ilícitas que ponen a la venta los terrenos y que no sean perjudicados vecinos que hayan actuado de buena fe”, explicó.

Puntualmente lo que se busca es poder analizar los casos particularmente y asesorar a los propietarios para que inicien las correspondientes acciones judiciales.

Por otro lado, se realizan inspecciones en obras clandestinas que no tengan sustento de dueños ni de quienes estén a cargo. En el mismo sentido los funcionarios municipales mantuvieron reuniones con los colegios de abogados, escribanos y agrimensores.

Además, la intención es avanzar en un trabajo conjunto con Obras Sanitarias, Camuzzi y Edea con el objetivo de que quienes soliciten un servicio tengan una documentación respaldatoria que certifique que efectivamente son los dueños del lugar.

UN PROBLEMA REPETIDO

Hace dos años las ocupaciones de terrenos privados también eran una preocupación latente en algunos barrios de la ciudad.

El agosto de 2011 El Atlántico publicó que en los primeros meses de ese año la Municipalidad había recibido un promedio de tres denuncias semanales por temas vinculados a la usurpación.

Según informaban desde el Banco de Tierras, la mayoría de las apropiaciones de lotes se producían “por engaños” a partir de la “existencia de organizaciones o particulares que comercializan el suelo a bajo precio y sin autorización”.

Hacia el sur, los alrededores de la avenida Mario Bravo, Alfar y Serena eran los sectores más afectados.

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