Aumenta la preocupación de vecinos y comerciantes de Abasto

Aumenta la preocupación de vecinos y comerciantes de Abasto

Anoche se reunieron para canalizar su preocupación. Ayer reabrieron algunos locales y aún no usan el cajero automático.

Mientras toda Abasto permanece a la expectativa por el tratamiento que mañana se daría a un proyecto de ley de expropiación de los campos de 520 y 214, que fueron escenario de una masiva usurpación y posterior desalojo policial, el impacto del conflicto y las consecuencias que tendría la eventual implantación de un nuevo barrio en la localidad fueron ayer materia de discusión durante un encuentro de comerciantes, funcionarios y representantes de instituciones que tuvo lugar en la sede de la cooperativa telefónica.

Además, una entidad de la zona pidió a los legisladores bonaerenses (ver aparte) que contemplen, de prosperar la iniciativa expropiatoria la creación de un nuevo jardín de infantes.

El corte “por tiempo indeterminado” de la avenida 520 entre 211 y 214, como consecuencia del campamento que allí montaron -con el apoyo de militantes de diferentes agrupaciones políticas- algunas de las familias desalojadas el jueves pasado, fue tema central de la reunión convocada anoche por la Asociación de Comerciantes de Abasto.

“Pasan los días y seguimos en la incertidumbre” subrayaron en la entidad: “recién hoy” -por ayer- “reabrieron algunos de los negocios ubicados en la zona del corte, pero la actividad está lejos de normalizarse y las pérdidas se acumulan”. Otros vecinos apuntaron que “ni siquiera utiliza el cajero automático de la localidad, ubicado en la zona del acampe.

PIDEN REFUERZO POLICIAL

En el cónclave, del que además de los comerciantes participaron funcionarios, dirigentes comunitarios y el párroco de la localidad de unos 20 mil habitantes ubicada a quince kilómetros del centro platense, se pidió a las autoridades policiales “mayor presencia” en el tramo de 520 interrumpido desde hace seis días por las carpas de los manifestantes.

“Se trata de una ruta provincial, un acceso troncal a la Región y un hospital, y la única advertencia a los conductores hoy por hoy es un par de pasacalles que colocaron quienes están acampando” se dijo.

Jorge Martínez, de la asociación comercial abastense, añadió que “estamos ante una situación delicada e inédita con muchas derivaciones; vamos a proponer incluso un ámbito de reflexión en las escuelas, porque así como en la calle ahí también se están generando discusiones fuertes y acusaciones por los diferentes puntos de vista ante la toma. A veces da la sensación de que quedamos como espectadores en medio de una puja política”.

En este marco, el compás de espera que se inició el viernes, en medio de una enmarañada trama judicial y política, se sigue prolongando, y en el perímetro del enorme campo de más de 40 hectáreas comprendido a grandes rasgos entre 520, 530, 213 y 217, desalojado el jueves pasado, móviles y efectivos policiales se mantienen en guardia mientras en el interior del predio se desarrollan trabajos de desmalezamiento e instalación de un cerco.

Los terrenos en disputa fueron utilizados en el siglo pasado para la actividad ganadera.

Comentá la nota