En las veterinarias de Paraná se registra una tendencia de vecinos que viven fuera del centro y que temen ser víctimas de robos. Creció la venta de animales considerados peligrosos para cuidar casas
Un perro, un arma
No debería ser este el concepto, pero muchas personas en Paraná ante la sensación de inseguridad, consideran oportuno tener en su casa un perro de los denominados grandes, mestizos o capaces defender una propiedad. Se entiende en esa idea que un perro cumple la misma función de un arma de fuego. El problema es que cualquiera puede comprar un arma o un can, el problema es que hay que saber usarla, y para ello se debe contar con el control del elemento, como del animal. El fenómeno de la venta de perros grandes se da por lo general fuera del centro de la capital, para de esa manera proteger las propiedades en barrios o que se encuentran fuera de los bulevares.
El veterinario Ricardo González confirmó a UNO que de los datos aportados por criadores de perros, como de la misma gente que asiste a su comercio, se llega a la certeza de que creció la venta de cachorros tales como los pitbulls, ovejeros alemanes, rottweiler, dogos, o en su defecto las cruzas que hacen entre perros que tienen el objetivo de abaratar los costos.
El profesional indicó que “este fenómeno en Paraná se da por el tema de la inseguridad, lo que pasa es que la gente debe saber que un perro de estas características tan especiales, por el carácter, el tamaño y las condiciones de defensa, es que deben ser educados, formados desde pequeños, para no tener problemas con su control y manejo”.
“Hay gente que compra un perro grande para defender la casa o a la familia, pero esto es sumamente peligroso, porque se piensa que un animal puede ayudar a que un delincuente no entre, pero también puede atacar a los propios dueños de la casa”, alertó González, para indicar: “Notamos que mucha gente compra cachorros que tendrán un cuerpo grande, para lo cual le recomendamos antes de los cinco meses de vida, enseñarles varios puntos y límites que serán fundamentales para que en el futuro no sufran ningún hecho lamentable”.
El veterinario aclaró que si bien no comparte el pensamiento de estas personas, “entienden que un perro peligroso les mejora la seguridad interna, de la casa y hasta de la propia familia. Esto es un arma de doble filo, por hechos que han ocurrido, incluso en Paraná”.
En Bajada Grande por ejemplo, en abril de 2011 dos perros rottweiler atacaron a la novia del dueño y la mataron. El hombre fue cuestionado por los vecinos, que hicieron saber que los crió y preparó para atacar y ser malos y peligrosos.
Ante esto, González aclaró que “el instinto del animal no es atacar, es defenderse, por ello es que se los debe educar y que sepa hasta dónde ir. Con la propia voz se lo puede manejar, o bien con un gesto, pero no dejarle la libertad de hacer lo que quiera”.
Recordó que las razas no son peligrosas, “en todo caso, las hacen peligrosos los dueños, para que de modo individual den el aspecto de miedo a terceros. Cuando esto ocurre, es que se está frente a un peligro inminente”
La crianza del perro no solo está dada por la vacunación o la alimentación, sino también con el adiestramiento y formación de parte de los dueños para que no se conviertan en peligrosos o incontrolables para ellos o terceros.
“De nada sirve comprar un perro para tenerlo atado en el fondo, hay que hacerlo sentir parte de la familia, para que se domestique y de esa manera amansarlo en el proceso de relación”, sentenció el profesional.
González mencionó que los cachorros de chico son muy domesticables, pero también se los debe ayudar a controlar el carácter. “Nosotros les hacemos el control de mordida y allí percibimos si le falta más o menos educación, ya que al ser más grande de edad o de peso, se complica el proceso de reeducación y socialización”.
Otro punto que destacó el veterinario para tener en cuenta es que los animales pueden ser celosos, estar enfermos, sentirse agredidos o molestados, y por ello es que se defienden.
Buenas ventas
Otro de los veterinarios consultados por UNO fue Pablo Etienot, quien confirmó que es parejo y bueno el nivel de ventas en lo que va del año, creciendo el mismo en fechas especiales, tales como el pago del aguinaldo, Navidad o el Día del Niño.
En el comercio céntrico también es alto el nivel de ventas de cachorros, pero en ese lugar la gente, tal vez por contar con espacios más chicos, adquiere perros de seguridad o compañía que no sean tan grandes.
El valor de los cachorros oscila según la raza, por ello es que hay desde los 800 hasta los 10.000 pesos. Un cachorro de rottweiler o pitbull se lo puede conseguir desde los 2.000 pesos, pero hay otros como los bulldog, por los que la gente que en Paraná estuvo dispuesta a pagar 10.000. Etienot criticó a las personas que creen que un perro es como un arma de fuego, que se lo compra para mejorar la seguridad. “El problema surge en que si no se sabe manejar el arma o el perro, pueden ocurrir accidentes o situaciones lamentables”.
“Para ello es necesario tener un asesoramiento, entrenamiento y un control sobre los mismos”, resaltó Etienot.
Un perro secuestrado
El fiscal de Concepción del Uruguay Mario Schreiner ordenó el viernes el secuestro de un perro pitbull, que había protagonizado un ataque a una mujer causándole lesiones de carácter grave.
El perro, que cuenta con antecedentes en este tipo de ataques, provocó las lesiones a una vecina de 53 años que iba caminando en calle Artusi.
El perro mordió a la mujer en la pierna provocándole rotura de ligamentos, lo que demandó su internación, para luego ser sometida a una delicada intervención quirúrgica. 03442 indicó que tras lo sucedido la Fiscalía dispuso el secuestro del perro, que vivía en la zona para ser analizado y estudiado por parte de veterinarios de la Policía.
Lesiones por mordeduras
Desde la Guardia del hospital San Martín se informó a UNO que por semana entre tres a cinco personas mayores de edad son asistidas por mordeduras o lesiones que producen los perros en la capital entrerriana. Se indicó que la mayoría de los ataques son en brazos o piernas, creciendo en los últimos tiempos el ingreso de motociclistas o ciclistas que padecen mordeduras de perros.
En tanto, desde el hospital materno infantil San Roque se detalló que el promedio de atenciones de niños mordidos oscila entre los siete a 10 por semana. Los ataques provienen de animales que son de la casa o de vecinos, lo que revela que los incidentes ocurrieron por falta de atención o control de mayores sobre los niños.
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