Taxistas y remiseros manifiestan malestar y piden controles de la comuna.
La cantidad de autos particulares que brindan el servicio de traslado de pasajeros por el precio del boleto de transporte urbano en la ciudad incrementa en las inmediaciones de los supermercados. Los escasos controles y el reducido costo por los viajes hacen que el uso de este tipo de servicios sea cada vez más frecuente.
Por sólo 3,50 pesos, las personas se trasladan a distintos barrios de la ciudad, generalmente luego de haber realizado las compras en los locales comerciales. La comodidad para trasladarse con lo adquirido hace que los autos particulares sean una opción mejor.
Los vehículos que prestan servicio no poseen ninguna identificación: solamente el hecho de estar parados en las cercanías de las salidas de los supermercados basta para que sean seleccionados por las personas que ya conocen la modalidad del uso. Durante el día es posible observar largas colas de espera en calle Rivadavia frente a la plaza 25 de agosto, siendo esta la parada tradicional de los denominados “boleteros”.
La prestación del servicio molesta sobremanera a taxistas y remiseros ya que, además de realizar la actividad en forma ilegal, disminuyen las posibilidades de que las personas elijan viajar en autos de alquiler, siendo la principal diferencia el costo.
En diálogo con El Esquiú.com, un taxista manifestó que desde el sector han presentado las quejas a la municipalidad de la Capital “para que controlen este tipo de autos”. “Todos sabemos que existen, siempre están ahí, pero justamente los que tienen que controlar no los ven. Nunca nos dieron respuestas, siempre excusas solamente”, dijo el trabajador del volante.
Las autoridades municipales no han respondido ante las consultas realizadas por este diario sobre la regulación, control y sanciones efectuadas a las personas que desarrollan la actividad, que aún no está reglamentada y carece de legalidad y seguridad para los vecinos.
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