Una singular sorpresa se llevaron los pasajeros que al arribar al aeropuerto «Almirante Zar» de Trelew se encontraron con que la tasa de embarque aumentó más del 80 por ciento, elevándose de 17.55 pesos a 32 desde el 1 de enero. El descontento aumentó más cuando se encontraron sin asientos ni aire acondicionado.
Vale destacar que hasta el 31 de diciembre el valor de la tasa fue de 17.55 pesos, por lo que el incremento alcanzaría al 83 por ciento. Si bien esto respondería a las condiciones de la licitación que la empresa ganara en 2009, ha generado mucho enojo en los usuarios del servicio de transporte aéreo debido a que pese a las anunciadas inversiones del «aeropuerto más moderno y funcional de la Argentina» la terminal aérea no cuenta con asientos para quienes deben aguardar los vuelos demorados, y además están expuestos a las altas temperaturas debido a la falta de aire acondicionado.
SIN ASIENTOS
Como todo parece estar estructurado para que los pasajeros esperen en la planta alta, mientras esto no ocurre, a diario los usuarios del servicio deben aguardar la llegada o salida de los vuelos demorados durante largo tiempo y con la incomodidad de permanecer de pie.
La sala previa al área de embarque del aeropuerto de Trelew no dispone de asientos en donde la gente pueda aguardar su vuelo cómodamente, y esto resulta molesto principalmente para la gente mayor, familias con chicos o personas con problemas de salud, dado que no todos los pasajeros viajan por placer y de ser así, esperan que realmente sea un «viaje de placer».
La espera resulta tediosa también para los familiares dado que en fechas en donde hay mucha demanda y los aviones aterrizan con las plazas completas, no encuentran asientos donde aguardar la llegada de la persona a la que fueron a buscar.
PLANTA ALTA
Son muy pocos los asientos disponibles en la sala donde los pasajeros deben aguardar su vuelo una vez realizado el check in. Supuestamente la espera se debería realizar en la planta alta, donde las instalaciones están en condiciones de contener a los pasajeros de un vuelo completo, por lo que de superponerse dos vuelos se colapsaría esto también.
Se desconocen las razones por las cuales no está en uso esa área especialmente diseñado para que los pasajeros aguarden su vuelo luego del check in. La falta de aire acondicionado y el calor propio del verano harían suponer que en realidad se trataría de una medida preventiva para evitar que la gente se sofoque mientras espera. Si bien no es una práctica común, en algunas oportunidades se ha habilitado la planta alta, coincidiendo con días en los que no ha hecho mucho calor en la zona.
Sin aire acondicionado
El aeropuerto ha sumado tecnología y para abastecer la demanda de energía que ello demanda, requiere de un nuevo transformador energético. Es la empresa concesionaria quien debe realizar esa inversión, que no es menor, y que resulta muy necesaria para el pleno funcionamiento de la terminal aérea. Uno de los inconvenientes generados a raíz de éste déficit es la falta de aire acondicionado que debieron sufrir quienes esperaron a sus familiares durante los primeros días del año, con elevadas temperaturas y con térmicas que alcanzaron los 40 grados. Esta situación parece repetirse cada día en que el calor se hace sentir y no sólo para quienes esperan, sino para los pasajeros y el personal que trabaja en las diferentes áreas del aeropuerto.
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