Creció un 8% la incobrabilidad del fiado en las despensas y autoservicios de Córdoba. Y subió 16% la cantidad de clientes que anota en la libreta.
Según datos del Centro de Almaceneros de Córdoba, entre julio de este año y el mismo mes del año pasado creció un 8 por ciento la incobrabilidad en las despensas y autoservicios. El relevamiento, que incluye 80 bocas en Córdoba Capital y 30 del interior, se refiere a personas que llevaron mercadería fiada y no pagaron en los 60 días posteriores.
“Se trata de un número realmente llamativo. No nos alarma, por ahora, pero sí nos llama la atención lo que ha aumentado en estos meses. Más aún teniendo en cuenta que la libreta es una gran herramienta para los almaceneros”, le dijo a Día a Día Germán Romero, gerente del Centro. Según destacó el comerciante, lo que más lleva la gente fiado son alimentos básicos, como “arroz, polenta, fideos y, a lo sumo, alguna gaseosa”.
La morosidad creciente no ha hecho que se deje de usar la libreta, tanto por razones solidarias (“mucha gente no tiene otra alternativa”, dijo Romero), como por motivos económicos: para poder competir con los súper y sus tarjetas de crédito, el fiado es una gran arma.
Andá a cobrarle a magoya. En cuanto a la morosidad (pago fuera del término acordado), el incremento interanual fue, en el mismo período, del 4,8 por ciento. Sólo en el mes de julio (respecto de junio de este año), creció 3 puntos porcentuales.
Asimismo, también aumentó significativamente el porcentaje de clientes que apela a la clásica libreta. Según el informe del Centro, la compra a crédito informal, en cantidad de solicitantes, creció –de año a año– un 16 por ciento.
¿Quiénes son los que más piden fiado? En general, son los jefes y jefas de hogar. En los casos de almaceneros y clientes “históricos”, también usan mucho la libreta los chicos. En ese caso, para evitar que manejen dinero.
Alimentos: 1,9% más en julio. El mismo relevamiento del Centro de Almaceneros, pero que abarca, además, a 30 súper e hipermercados de Córdoba, indicó para el mes de julio un incremento en los precios del 1,89 por ciento.
Se trata de una suba interanual –entre julio de 2013 y el mismo mes de 2012– del 25,1 por ciento para la canasta básica alimentaria.
Según el estudio, una familia cordobesa, para no ser indigente, necesita 2.396 pesos por mes.
“No se dieron aumentos significativos como en junio, donde trepó mucho el pan y la harina, por ejemplo”, dijo Germán Romero, gerente de la entidad.
Planchadas. Mientras los precios siguen aumentando, en los almacenes, las ventas no repuntan. Luego de una brusca caída en junio (de más del 10 por ciento), en julio la baja promedió el 1,5 por ciento. “Las ventas siguen quietas, no hubo en julio un repunte”, dijo Romero. Como ya se venía advirtiendo, ni el aguinaldo, ni el incremento de la Asignación Universal por Hijo impactaron como se especulaba en el sector.
Germán Romero -Centro de Almaceneros- Se trata de un número muy llamativo. No nos alarma, por ahora, pero nos llama la atención lo que ha aumentado. Más, teniendo en cuenta que la libreta es una gran herramienta para los almaceneros.
Comentá la nota