Aseguró que sólo de esa manera el Gobierno de Mendoza tomará en serio los reclamos de La Pampa: "Si no pasa agua, no pasa ni vino ni ninguna mercadería".
Consultado por la reunión que se mantendrá este lunes con el Estudio Jurídico Badeni para analizar la estrategia a utilizar en una demanda por el Atuel, Hugo Pérez -integrante de la comisión de Ríos- pidió adoptar "alguna medida que haga que los mendocinos tengan que venir a hablar con nosotros".
Sugirió instalar "una suerte de peaje, estudiando muy bien el tema constitucional, para que si no pasa agua (de Mendoza a La Pampa por el Atuel) no pasa ni vino, ni ninguna mercadería" de la provincia cordillerana por las rutas pampeanas.
El legislador, de alguna manera, pretende alguna medida de acción directa -como cuando Carlos Verna dispuso la apertura del tapón de Alonso, que iba a permitir al Curacó escurrir hacia el Colorado, para que de una vez por todas la provincia de Mendoza atienda los reclamos pampeanos.
"Estamos esperando"
"Tenemos que dejar de hablar, de lloriquear para pedir lo que nos corresponde. No tenemos que pedir más limosnas -siguió-; y si bien estoy de acuerdo con la demanda a Mendoza hay que tomar otras medidas. Puedo asegurar que si el Frepam llega a ser gobierno, en cinco meses tenemos a Mendoza pidiendo saber cuánta agua queremos que nos manden".
Pérez dijo que "está bien la vía legal, pero es verdad que estamos un poco sorprendidos (los legisladores) de no haber sido informados de nada. No sabemos cuál es la relación con el estudio (Badeni) que se hará cargo del juicio a Mendoza, tampoco cuáles son sus antecedentes en la materia. Sabemos que el gobernador tiene potestad para tomar medidas, pero estamos esperando información para saber a qué atenernos", completó.
Peaje a mendocinos
Pero fue más allá al señalar que "se hace necesario, paralelamente al juicio, otro tipo de acciones. Hay que ver para actuar dentro de lo constitucional, pero habría que instalar una suerte de peaje a los camiones mendocinos que pasan por nuestra provincia, llevando vinos, frutas, ladrillos y todo tipo de mercaderías. Hay que cobrarles, y sino que den la vuelta por Córdoba y Neuquén y que hagan 600 kilómetros más, y vamos a ver cómo reaccionan y piden negociar. De otra forma es imposible", analizó.
El diputado Pérez apuntó que Mendoza es "la séptima provincia en exportación, y nosotros figuramos 18 en el ranking. Ellos (los mendocinos) sacan sus mercaderías por nuestras rutas, las convierten en un desastre, no pagan un peso y además nos niegan cualquier negociación por el río Atuel. Por eso, si no pasa agua (a territorio pampeano), no pasa tampoco ni vino ni frutas, ni nada por nuestras rutas. Eso es lo que hay que hacer", disparó con dureza.
"Por lo menos lo que se recaude que sirva para reparar las rutas que esos camiones dejan en muy malas condiciones. Hay que buscarle la vuelta a eso", concluyó.
El recuerdo del tapón de Alonso.
Pocos habían oído hablar del "Tapón de Alonso" hasta que el gobierno provincial decidió abrir esa suerte de dique que había sido instalado por acuerdo de las provincias del Colorado para que el Curacó dejase de arrojarse al río común con su pesada carga de sales y minerales, y para que toda esa salmuera quedase en La Pampa.
Fue Carlos Verna quien ordenó sacar ese tapón porque los abajeños (pobladores del sector que recorría el Curacó) necesitaban el agua. La medida fue objetada por los otros condóminos del Colorado, e incluso por Mendoza, aunque acostumbra hacer lo que le quiere con el manejo de las aguas que se originan o pasan por su territorio.
A principios de 1997 el gobierno pampeano decidió remover el "Tapón de Alonso" para permitir el escurrimiento del agua y abastecer a productores ganaderos de la zona. El tapón se construyó en 1985, está a unos 150 kilómetros del río Colorado y su objetivo era detener la masa hídrica salinizada procedente de Mendoza y San Juan. Fue puesto a pedido de Buenos Aires y Río Negro, ante el temor que esa agua de mala calidad (producto de la intensiva explotación del recurso para riego en las provincias cuyanas) llegara al Colorado. Eso significó en los hechos la desaparición del río Curacó, salvo en unos pocos años de crecida excepcional.
La idea de Verna fue, además de proporcionar agua para el ganado de la zona, activar el alerta de los estados provinciales que por años se negaron a tratar seriamente un estudio integral del sistema Desaguadero-Salado. Después de la apertura del tapón, en forma urgente se convocó a una reunión de Coirco.


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