Reclama una suba del 32% en los haberes para que el cargo testigo de enfermera de piso alcance los 3 mil pesos. El lunes los trabajadores realizarán asambleas. Reclamaron “responsabilidad empresaria”
La medida, de alcance nacional, tuvo en Río Cuarto un acatamiento “satisfactorio”, según remarcaron desde el sindicato de la Sanidad.
La medida de fuerza se fundamenta en el reclamo de un aumento del 32 por ciento en los salarios con el cual la enfermera de piso, que es el cargo testigo del convenio, alcanzaría los $3 mil de ingresos mensuales.
Pero además se reclamaron también los aportes previsionales y a la obra social adeudados.
Además del paro, hubo asambleas en las distinas clínicas en donde se expusieron los principales puntos del conflicto. “Llevamos 60 días de negociaciones y una paritaria que se venció el 31 de julio. Digamos que pusimos mucho, pero ante la intransigencia de la patronal finalmente decidimos iniciar un plan de lucha que se inicia ahora pero que de no mediar una respuesta, continuará el lunes con asambleas y el 18 y 19 con un nuevo paro, esta vez de 48 horas”, anticipó Cristina Fernández, secretaria general de Atsa en Río Cuarto.
La dirigente sindical aseguró que “las empresas de salud tienen el financiamiento asegurado para otorgar la recomposición salarial que venimos pidiendo. Hasta acá no tuvimos incrementos este año y todos sabemos el nivel inflacionario que se viene dando. Por eso pedimos que los empresarios tengan responsabilidad”, indicó.
Fernández destacó que las clínicas y sanatorios tuvieron a partir de agosto un incremento del 22 por ciento en los aranceles de PAMI, una de las dos obras sociales más importantes de la ciudad junto a Apross, la estatal provincial. Pero además agregó que “la semana pasada salieron los prestadores a reclamar un incremento del 30% en los aranceles a las obras sociales sindicales. Entonces que no digan que no tienen dinero porque tienen atrasados los fondos que perciben por prestación”, se quejó la dirigente.
En los distintos establecimientos sanitarios privados de la ciudad se colocaron ayer carteles para informar sobre las medidas de fuerza y la atención resentida. La información fue puesta tanto por las empresas de salud como por el gremio.
En el primero, la Clínica del Sud destacó en la puerta de entrada que “las asambleas programadas son ajenas a esta institución. El motivo es la falta de acuerdo salarial entre el gremio nacional y la cámara empresarial”, indicaron antes de pedir las disculpas por las molestias.
El San Lucas, informó a su “pacientela (sic) que no habiendo un acuerdo entre el gremio de Atsa y la confederación general de clínicas y sanatorios el gremio decidió un paro”. Y agregó: “Dejamos expresamente manifestado que esta empresa acompaña los justos reclamos de los trabajadores de la sanidad”, puntualizó.
Lo cierto es que a nivel nacional la Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados de la República Argentina (ADECRA) remarcó la imposibilidad de otorgar el incremento solicitado por el sindicato de la sanidad. “En las condiciones económicas actuales nos resulta imposible otorgar el incremento salarial del 32% que pide el sindicato de la sanidad”, explicó en un comunicado la Adecra. Y agregó: “Con el retraso de aranceles que venimos soportando desde hace años, se nos hace imposible afrontar un incremento de salario de esa magnitud. La discusión salarial recién está comenzando y la medida de fuerza convocada por el sindicato sorprende en este estado de la negociación”, señaló.
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