Atropelló a remisero con su propio coche

Fue al frente de la casa del trabajador, cuando se preparaba para salir.

Juan Nieva (42) se preparaba para trabajar ayer cerca de las 6 de la mañana y puso en marcha su remís para que entre en calor, cuando dos sujetos lo atacaron; uno se le abalanzó para golpearlo, mientras que el otro se subió a su vehículo y, con la evidente intención de robarlo, lo atropelló.

El remisero sufrió varias heridas y quedó internado en el hospital San Juan Bautista, en donde El Esquiú.com dialogó con su esposa, Martina Palacios, quien relató lo que su pareja le contó tras el ataque recibido.

“Me dijo que de repente llegaron dos personas y una de ellas le pegó por detrás, entonces él comenzó a forcejear con uno, mientras que el otro se metió al auto y lo puso en marcha e impactó con el portón y la casa de enfrente”, relató Martina. Ambos delincuentes escaparon sin poder llevarse el vehículo. La mujer agregó que el rodado no es propiedad de ellos, pero “nosotros lo tenemos al auto todo el tiempo porque es el único chofer”.

Con respecto al estado de su esposo, Palacios manifestó que “tiene fracturada la nariz, estamos esperando que se desinflame para operarlo. Además, tiene un hematoma debajo de la costilla y se le cortó la lengua, le hicieron una cirugía de la nariz por fuera y le cosieron una abertura que tenía”, explicó.

La mujer, además relató su preocupación porque “en su momento él perdió el conocimiento. Le hicieron reanimación y luego le dieron dos convulsiones pero está consciente y lúcido en estos momentos”.

Cero kilómetro

La esposa del remisero indicó, además, que el auto es un Fiat Siena cero kilómetro, que fue habilitado para trabajar el miércoles pasado.

El chofer trabaja como remisero hace tres años y “es la primera vez que le toca vivir un hecho de delincuencia”, puntualizó.

Por otra parte, Palacios explicó que viven en el barrio La Victoria, en donde alquilan una vivienda en el pasaje Bucetich desde hace 6 meses; la que habitan con sus dos hijos, una nena de nueve años y un nene de cinco.

Pensé que estaba muerto

“La situación que viví fue realmente shockeante”, expresó la mujer, agregando que “todavía no asimilo lo que nos tocó vivir, quizás con el tiempo lo pueda hacer, trato de ser fuerte por mis hijos, pero imaginate cuando sentí el ruido que hizo el portón que hasta movió la casa adentro y despertó a los vecinos también”.

“Cuando salí lo vi tirado a Juanchi boca abajo y pensé que estaba muerto. Cuando lo di vuelta le vi sangre y no reaccionaba. Justo se levantaron mis hijos y se tiraban desesperados arriba de él”, contó conmocionada la esposa, sin poder evitar derramar lágrimas.

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