Carrizo, de 57 años, fue asaltado el lunes y el miércoles por los mismos sujetos. Su mujer gritó por ayuda y fue asistida por sus solidarios vecinos.
Los policías del tercio de guardia de la subcomisaría 4ª de Colastiné llegaron a bordo del patrullero con sirenas y con balizas encendidas e ingresaron a la vivienda, esposaron a los dos sujetos que ya estaban neutralizados por los vecinos, que en buen número los custodiaban, secuestraron el vehículo en el que se movilizaban los ladrones y llevaron el procedimiento a esa unidad de Orden Público de la costa santafesina, e informaron al fiscal. Sorpresas te da la vida
Pero este suceso, además, es estremecedor no sólo por lo que tuvieron que vivir el miércoles los esposos Carrizo, sino porque los mismos violentos fueron los autores de otro robo, en este caso fue el ocurrido el lunes por la tarde, a las 15.30. Ese día ingresaron dos hombres a su casa a los gritos de “Policía, policía, esto es un allanamiento”. Los Carrizo fueron dominados y castigados por los ladrones, les robaron dinero en efectivo de la recaudación de la despensa. En diálogo con Diario UNO de Santa Fe, y todavía no repuestos los esposos Carrizo no sólo relataron el mortificante suceso que los tuvo como víctimas sino que además reflexionaron sobre cuestiones que tienen neto corte de actualidad y se refirieron con impecable humanidad respecto de sus agresores. Relato estremecedor
“Nosotros somos un matrimonio de personas grandes, tenemos una despensa en la parte de adelante de nuestra casa y estamos justo enfrente del maravilloso club de campo y esparcimiento que tiene UPCN. Pero vivimos momentos muy difíciles en solamente 48 horas, es decir entre la media tarde del lunes cuando nos asaltaron la primera vez y el miércoles a la misma hora, la segunda”, relataron. “Mi esposa y yo reconocimos a los dos ladrones del miércoles y eran los mismos que nos asaltaron el lunes, y pensamos que todo esto era una pesadilla que sólo puede verse en el cine, no porque ser robado o asaltado sorprenda a alguien, ya que esa cuestión se ha convertido en un clásico de todos los días en Santa Fe,sino porque eran los mismos. Eso nos pareció una cosa de locos. Y, además, luego que nuestros vecinos lograron dominar a los dos, para entregarlos a la autoridad del orden público que es lo que corresponde. Además, agradecemos a nuestros vecinos y a los policías, los dos estuvieron bien”, concluyó el matrimonio.
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