Ya se sabe que la oposición legislativa sólo accederá a un 20 por ciento de ajuste en las tasas municipales vial y urbanas, lo que el DEM considera insuficiente para cumplir, entre otras cosas, con el aumento para los municipales -
Después de cuatro meses de discusiones e idas y venidas, no se está más cerca que antes de una salida negociada al debate en torno a la normativa presupuestaria para este año. De hecho, los rumores ayer sugerían que, de momento, todos los caminos conducen al presupuesto ejecutado 2009. Es que esta última semana se supo que la oposición legislativa sólo accedería a un 20 por ciento de ajuste en las tasas municipales vial y urbanas, lo cual el Ejecutivo considera insuficiente para cumplir, entre otras cosas, con el aumento para los municipales. Por otro lado, trascendió que la reformulación presupuestaria practicada poco menos que de improviso y contrarreloj por la cartera de Hacienda, cuando parecía que había alguna posibilidad de negociación con el vecinalismo -reformulación que incluye el achicamiento de la planta política de la comuna- no impediría que la UCR y la 26 de Octubre rechacen de todas maneras la norma. Esto quiere decir que cuando la comisión de Presupuesto y Hacienda emita despacho sobre la normativa, con el rechazo que eventualmente se espera, por mayoría (26 de Octubre y UCR en contra, peronismo a favor), la formalización del trámite legislativo en sesión extraordinaria del cuerpo deliberativo lleva implícita la obligación de que el Ejecutivo se deba remitir al presupuesto ejecutado del año anterior. Por otro lado, el intendente Quiri ya aseveró varias veces, y públicamente, que en caso de que se apruebe eventualmente una normativa presupuestaria que contenga más modificaciones de las que está dispuesto a aceptar, la vetará. E igualmente deberá manejarse con el presupuesto ejecutado 2009. Ahora bien: la norma presupuestaria del año anterior no incluye el aumento por el cual están en pleno conflicto los trabajadores municipales de Rojas y, en rigor, su utilización, en virtud del enorme desfasaje producto de los incrementos en los costos operativos, obligaría a considerar alternativas que ayer eran murmuradas con nerviosismo en ámbitos del quehacer comunal: reducción de la planta municipal "cortando" desde los contratados y restricciones en los servicios públicos, entre otras. El impacto negativo de estas dos últimas posibilidades, sin incluir en ese escenario el conflicto de proporciones que, indudablemente, se producirá con los trabajadores de la planta permanente del municipio, es imposible de evaluar. Por lo menos, de momento.
QUIRI LLAMÓ A LA TROPA
Ayer, el jefe comunal mandó a llamar a su despacho a los concejales del peronismo. Sobre el mediodía, se llevaba a cabo una reunión cuyo entorno previo dejaba traslucir el clima tenso que bordea incontrastablemente estas primeras semanas de la gestión de Eduardo Quiri. Básicamente, el jefe comunal recibía ayer y de primera mano un panorama de la situación desde el ámbito legislativo y, en ese marco, se comenzaban a definir las alternativas de acción posibles. Como quiera que sea, resulta indudable que el intendente debería dirigirse cuanto antes a la opinión pública: en ese sentido, trascendió que ayer se planeaba una rueda de prensa, en la cual el jefe comunal, acompañado de sus concejales y funcionarios de máximo rango, transmitiría los aspectos sustanciales de la controversial situación a la población.
LOS MUNICIPALES SE SALEN DE LA VAINA
En este complejo marco, hay otro factor que debe tenerse en cuenta: ya hay un conflicto de graves proporciones desatado con los trabajadores municipales, que vienen de levantar temporalmente un paro total que, con adhesión absoluta, paralizó literalmente la estructura operativa del municipio durante casi una semana.
En este sentido, trascendió ayer que hay sumo malestar entre los municipales que, emparedados en una discusión política sin salida, juzgan cada vez más difícil que el Ejecutivo cumpla el plazo impuesto en el marco de la tregua que morigeró la huelga: constatar la inclusión del primer tramo del aumento previsto en las liquidaciones de haberes de este mes, que ya están siendo preparadas. Los municipales esperaban, al 1ro. de enero de este año, recibir una mejora salarial (primer tramo) del 5 por ciento, más una suma encuadrada como "garantía de piso salarial" y, hacia mitad de año, otra mejora del 5 por ciento. Sumado, significaría una mejora del 20 por ciento sobre los básicos: de momento, aceptaron una suma compensatoria extraordinaria de 200 pesos, percibida la semana pasada. Se pudo comprobar ayer que el clima, en distintos ámbitos de la comuna, era por demás espeso entre los trabajadores municipales, y que no son pocos entre ellos los que ya anuncian que, de no resolverse en la forma en que esperan esta pelea política a la que asisten desde el ringside, volverían al paro total de actividades de manera inmediata y que, en este caso, no se descartaría la instrumentación de movilizaciones y reclamos activos y directos.
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