En su momento, el "Decano" revivió a Huracán y Santamarina, con quienes hoy pelea el ascenso.
Ni el doctor Víctor Frankenstein hubiese podido pergeniar la creación de este Atlético. La novela de Mary Shelley (1918) cuenta cómo Víctor da vida a un monstruo juntando partes de diferentes cadáveres. En momentos clave de este torneo que va llegando a su fin, Atlético enfrentó a Huracán y Santamarina, dos equipos casi devastados al momento del encuentro y con alguna reacción química desconocida les devolvió la vida. Hoy, con todos los signos vitales presentes, vienen a buscarlo y no precisamente para agradecerle.
El 1 de octubre, el equipo -de Héctor Rivoira en ese entonces- visitó Tandil como líder de la zona A para enfrentar al último. Atlético no mostró sus credenciales de candidato, fue sometido y para colmo en la última jugada, le permitió al rival conseguir la primera victoria de local y comenzar una remontada épica.
Los aurinegros, hasta ese partido, habían sacado ocho de 27 puntos posibles y en los siguientes 27, terminó sacando 16 sobre la misma cantidad. Exactamente el doble.
“Pasa que si te ponés a pensar les dimos vida a todos en esta segunda rueda. Fue increíble”, dice Sergio Rodríguez Budes, que tendría un lugar en el equipo que intentará tomarse revancha frente a los bonaerenses.
Es cierto: sin restarle méritos al resto ni poner a Atlético como el centro de todo en la zona B, el equipo colaboró con su estrepitosa caída para que el quinto boleto a Primera tenga muchos candidatos impensados. No sólo el “globo” y Santamarina se prendieron. En su momento, Patronato estuvo a tiro después de sacarle un empate a Atlético en el mismísimo Monumental, pero perdió los dos partidos siguientes.
Huracán fue el otro monstruo que de estar prácticamente enterrado, le vino a poner en jaque el ascenso. En la fecha 17, con el “globo” anteúltimo, habiendo renunciado su entrenador (Frank Kudelka) y con la soga al cuello, vino al José Fierro y pudo salir del agua para tomar una bocanada de aire fresco.
Todo esto, aún habiendo empezado abajo en el marcador con un golazo de Luis Rodríguez en el primer minuto de juego.
“Recuerdo mucho el partido con Huracán. Venían con muy pocas chances, ganaron un partido increíble y ahí comenzaron la remontada”, dice Franco Sbuttoni.
Sin embargo, ambos defensores coinciden: lo hecho, hecho está. La posibilidad de subir a Primera impide mirar hacia atrás y recordar el nacimiento de los monstruos que hoy le pelean palmo a palmo el ascenso.
Comentá la nota