Matías Benítez anotó los dos goles con el que Atlético de Paraná superó 2 a 0 a la cuarta de Patronato. En dos juegos grito cinco veces
En el complejo Oscar Chapino, el Decano se midió con la cuarta división de Patronato que participa en el campeonato infanto-juvenil que organiza la Asociación de Fútbol y con el elenco de Primera División que milita en el certamen de la Liga Paranaense de Fútbol (LPF).
Como sucedió el martes en Santa Fe, donde enfrentó a El Quillá, el entrenador del Gato, Edgardo Cervilla, mechó titulares y suplentes. A diferencia del primer amistoso de esta etapa, el DT ubicó en la valla a Héctor Acevedo y Gabriel Brasseur. Mientras que Iván Baigorria y Damián Serrano trotaron alrededor de la cancha número dos del predio ubicado en el ingreso a San Benito.
Encendido. Matías Benítez llegó a barrio San Martín con cartel de goleador. Dejó su huella en Concordia, cuando vistió la camiseta de Colegiales. En Rafaela también dejó su huella, al integrar el plantel de Ben Hur. La primera imagen en el Decano es altamente positiva.
El Chino marcó tres tantos ante El Quillá. Y este miércoles se despachó con los dos tantos con el que el Rojiblanco superó a la cuarta división del Rojinegro, por 2 a 0, en el encuentro que abrió la jornada.
A los 19 minutos inauguró el marcador con una gran maniobra personal. A los 23’ amplió diferencias al capitalizar una gran asistencia de Petrucci y al definir cruzado, lejos del alcance de Lucas Hernández.
El primer jugador que arribó al Gato en calidad de refuerzos mostró mucho entendimiento con Franco Chiavarini, su compañero de ofensiva. Jugaron de primera buscando al mejor compañero posicionado para entregarle la pelota. El santafesino le sirvió el tercer tanto a Benítez al desbordar por derecha, pero al Chino le faltó precisión para reiterar la cosecha del primer amistoso de pretemporada.
El pedido fue incesante. “Juguemos a dos toques”, exigía a sus jugadores Edgardo Cervilla, quien ofició de árbitro. “Busquemos al arquero si es necesario. Él también juega”, les recordaba el orientador táctico.
Atlético recurrió al sistema 4-4-2, con mucha proyección de sus marcadores de punta. En la primera formación contó con laterales con vocación ofensiva. Maximiliano Piris, como lo hizo durante las dos temporadas anteriores, mostró el camino por el andarivel izquierdo. Marcos Rosano se soltó y se sumó al circuito ofensivo con su velocidad.
David Dri también sorprendió al pisar el área adversaria, y no solamente en jugadas de pelota parada. El marcador central tuvo dos opciones para anotarse en el marcador, pero le faltó precisión para calzarse la pilcha de goleador
El Gato tiene cuestiones por corregir. Para eso cuenta con el tiempo necesario. Si bien este miércoles no sufrió en defensa, se complicó cuando intentó salir jugando desde el fondo.
El Decano mostró por segunda vez seguida su propuesta futbolística. La premisa es apropiarse de la pelota, manejarla con criterio, paciencia y ser agresivos. En estos dos juegos tuvo encendido a Matías Benítez, quien exhibió lo que mejor sabe hacer: inflar la red.
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