El viernes se reunirá el comité de emergencia hídrica para definir el día. El abastecimiento se normalizaría entre hoy y mañana. Aseguran que es indispensable liberar todos los sedimentos.
Según explicaron desde el Ejecutivo provincial, luego de los aludes producidos a principios de febrero, los sedimentos que cayeron al río fueron a parar a una compuerta que está a 102 metros de profundidad.
“Teníamos un grave problema de estabilidad por la presión que este barro estaba ejerciendo en las compuertas. Si no hacíamos lo que hicimos, se podía convertir en un problema mucho mas grave”, explicó a Diario UNO Alberto Fuentes, jefe de Inspección de la presa Potrerillos.
Y aclaró: “Es un problema que tenemos que solucionar cuanto antes, así como cuando las rutas se cortaron por los aludes y se sacó material. Hay que ver cuántas veces más tenemos que abrir y cerrar para descargar todo lo que hay, porque no lo podemos hacer en una sola maniobra por los problemas con los proveedores de agua”.
El próximo viernes está prevista una reunión de todo el comité de emergencia hídrica para analizar las propuestas técnicas que se presenten desde los diferentes organismos públicos y privados para definir cómo se va a seguir con la erogación de los sedimentos que están en la compuerta. A esto en algún momento hay que volver a hacerlo. Se calcula que entre 7 a 15 días. Lo vamos a definir el viernes a eso. El tema es que si no se hace puede inmovilizar las compuertas para siempre lo que podría generar un grave problema con la distribución de agua a futuro”, explicó el ministro de Infraestructura, Rolando Baldasso.
El titular de Agua y Saneamiento Mendoza (AYSAM), Luis Böhm, admitió: “Estaba previsto que saliera cierta cantidad de material sólido, pero salió entre 10 y 15 veces más de lo que se preveía. Y no hay forma de medirlo porque eso está a 102 metros de profundidad”.
Fuentes explicó que las tareas en realidad se iban a realizar el viernes pasado, pero por pedido de los bomberos y la Justicia se atrasó por la búsqueda que se lleva adelante de niño Nicolás Coca, quien cayó a las aguas del río Mendoza el pasado viernes 15.
Finalmente se decidió realizarlo el lunes a primera hora. Se dejó correr durante casi 4 horas los sedimentos que terminaron por colapsar las plantas potabilizadoras que abastecen al gran Mendoza y afectaron el normal funcionamiento del servicio, que en algunas zonas alcanza los tres días.
A la normalidad, en 24 horas
“Hay sectores de Mendoza que tienen baja presión o no tienen agua directamente. Se calcula que entre 12 y 24 horas se estabilizará el 90% del sistema que depende de Agua y Saneamiento Mendoza (AYSAM)”.
La frase corresponde al titular del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), Javier Montoro, quien fue el encargado de dar el parte de situación de la red de agua potable en Mendoza.
“La zonas que son abastecidas por la planta de Alto Godoy y Benegas –cuya reserva está en estado crítico, al 30%– (el oeste de Godoy Cruz, centro oeste de Las Heras, parte altas de Capital y alto Dorrego), tendrán resuelto su problema entre 12 y 24 horas”, fue el parte entregado ayer a las 19 horas por el EPAS.
Montoro explicó que la situación se normalizó en Maipú y que solo algunos lugares presentan problemas (Russell, Cruz de Piedra, Tres Esquinas y Maipú Sur) y que estará resueltos ente 24 y 48 horas.
En lo que tiene que ver con Luján, el titular del EPAS sostuvo que el sistema está equilibrado, aunque siguen con poca presión o falta de agua Carrodilla, Perdriel y zonas altas del centro y que hoy por la tarde estos inconvenientes estarían resueltos.
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