El Griego cayó como visitante ante el campeón y sumó su quinta caída en la competencia, esta vez por 93-64. El viernes, ante Olímpico inicia la segunda etapa.
El actual campeón, que no contó con Nicolás Romano ni Pedro Calderón, marcó grandes diferencias frente al Griego, que extrañó mucho a Walter Herrmann y Bruno Lábaque. El equipo remero encestó 60 por ciento en triples (15/25), ganó de manera muy notoria la lucha por los rebotes (36 a 24) y evidenció la producción colectiva en la brecha entre las asistencias de uno y otro (24 a 6).
Si bien el Griego inauguró el marcador electrónico con un doble de Greg Lewis, el local clavó un parcial de 10-0, con un inspirado Phillip McHopson, para pasar arriba 10-2 y establecer una diferencia que mantendría hasta el cierre del primer cuarto (23-17).
El segundo segmento fue un momento de rachas: luego de un doble de Mariano Fierro, Regatas metió una ráfaga de siete puntos y se escapó a 11 (30-19), pero a partir de allí Atenas consiguió un 11-2 que lo puso apenas a dos (32-30). Sin embargo, cuando el Verde había hecho un gran desgaste para limar la diferencia, los correntinos volvieron a meter una seguidilla, esta vez de 10 puntos, y se fueron al descanso con ventaja de 12 (42-30), aprovechando un muy buen pasaje de Paolo Quinteros.
Al volver de los vestuarios, Regatas volvió a dañar profundamente al equipo cordobés: con un gran rendimiento, consiguió un 15-1 y sacó 26 de diferencia (57-31), antes de que los conducidos por Mario Milanesio pudieran anotar su primera conversión de campo. La brecha se extendió a 30 puntos (63-33) con un doble de Quinteros, cuando el entrerriano llegó a 16 en su cuenta personal.
Un doblazo del cordobés Bortolín, que ganó la línea de fondo y convirtió con un gran movimiento, plasmó una máxima de 33 puntos: 81-48 para Regatas, que manejaba el trámite casi a voluntad. El partido estaba quebrado hacía rato y sólo faltaba el resultado final: el elocuente 83-64 para el campeón.
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