Fue en la madrugada del sábado, en Gualeguaychú. Se llevaron los 4 mil pesos de la jubilación, anillos y alhajas. Antes de irse la desataron y uno le dio dos besos y le dijo “vos no te mereces esto”.
Dirigente de Independiente visitó al Papa Francisco
Maradona fue bautizado en Jordani
Anita, una abuela de 94 años que vive sola, contó que pasada la medianoche del viernes, mientras ella dormía, dos jóvenes ingresaron a su casa y la ataron, le taparon la boca, revolvieron toda la casa y se llevaron la plata de la jubilación que había cobrado el día anterior y las joyas que encontraron.
"Yo los conozco, les di de comer cuando eran chicos. Esto no se hace", dijo la abuela, quien todavía muestra los moretones de las ataduras.
En efecto, Anita los reconoció. Viven cerca y como siempre fueron pobres de chicos ella les daba comida y cuando el padre les pegaba mucho ella los resguardaba en su casa. Hizo la denuncia y reconoció fotos en los prontuarios.
Entraron en la madrugada del viernes, se cree que por el patio, y desde allí forzaron la puerta del fondo. Ella estaba dormida y se despertó porque, según dijo, sentía que se asfixiaba: tenía uno encima que le apretaba el cuello y otro le golpeaba la cabeza. Luego le ataron las manos y le taparon la boca, mientras pedían plata y joyas. Anita cree que estuvieron dos horas adentro porque dieron vuelta la casa, descolgaron hasta los cuadros.
Se llevaron 4 mil pesos, la jubilación que el hijo le había cobrado el día anterior, anillos y otras alhajas de oro.
Según publica Radio Máxima, antes de irse la desataron y uno le dio dos besos y le dijo “vos no te mereces esto”.

Comentá la nota