Un hombre baleó a un kiosquero porque no le fió un vino, y el barrio casi lincha al agresor.
Después del ataque al kiosco y de disparar contra los propietarios, los vecinos fueron a quemarle la casa al agresor. Rompieron las rejas de las puertas y ventanas, sacaron el mobiliario y encendieron un bidón con combustible, mientras la familia del acusado estaba adentro, entre ellos sus cuatro hijos.
El supuesto agresor fue demorado horas después, luego de una persecución policial, junto con otra persona de 26 años que habría participado de la violenta agresión al kiosquero.
El insólito episodio ocurrió el sábado después de las 22 en inmediaciones de la calle Formosa y El Salvador. Según explicaron las fuentes, el detenido habría ingresado al kiosco “Frodo's” con la intención de llevarse una caja de vino sin pagarla.
El extraño cliente vivía a media cuadra del comercio y amenazó al propietario con matarlo si no le vendía alcohol; como el dueño se negó, el hombre se retiró del lugar con insultos y amenazas.
La historia terminó minutos más tarde, cuando el hombre volvió con una escopeta en la mano dispuesto a agredirlo y llevarse la caja de vino.
De acuerdo con la reconstrucción del hecho, propinó varios disparos y los perdigones alcanzaron a herir al dueño del kiosco en una mano y a otro familiar en un tobillo. Luego de la balacera, el hombre regresó a su casa, donde se resguardó junto a su familia y un amigo.
Justicieros
Pero el rumor del ataque al kiosquero corrió rápido por todo el vecindario, y una multitud, entre la que se encontraban familiares del comerciante y otros de los alrededores, fue hasta la vivienda, ubicada en El Salvador 642, propiedad del supuesto agresor.
A esa altura de la noche, la Policía ya estaba instalada en el lugar para evitar una revuelta, pero no pudo hacerlo, ya que la cantidad de personas la desbordó, y en sólo cuestión de minutos violentaron la propiedad y la prendieron fuego.
Según pudo saberse, el malviviente escapó en un primer momento por los patios de las viviendas colindantes y dejó a su familia -se supo que tenía cuatro hijos- dentro del inmueble. Afuera, los disparos y las piedras no cesaron hasta la madrugada. La familia, luego, pudo escapar.
Comentá la nota