La asunción de Raúl Laborda como diputado provincial por el Frente Progresista Cívico y Social el próximo 7 de diciembre no está definida.
Lo que podría suceder es que la Cámara de Diputados impidiera el ingreso de Laborda y en su lugar nominara a la primer mujer siguiente en la lista.
De esta manera, Laborda no solo quedaría fuera de la Cámara baja, sino que tendría aún vigente – por dos años más – su banca en el Concejo Deliberante.
Con esta maniobra se vería perjudicada la gestión Municipal que encabeza Enrique Ponce: como Laborda ingresó al legislativo de la Ciudad por el Frente para la Victoria, sería reemplazado por un edil de esa fuerza, con lo que el intendente sumaría un concejal a su favor; pero si no asume, el Ejecutivo perdería la posibilidad de contar con un aliado más.
“Me pueden impugnar, porque hasta lo han anunciado. ¿Qué va a hacer la Cámara de Diputados? Tiene que respetar el fallo judicial, porque ya me impugnaron y me mandaron octavo (en la lista) y la justicia dijo que había que respetar el resultado (de las PASO)”, remarcó el también conductor radial.
A pesar de esa posibilidad, el legislador aseguró que el 7 de diciembre “estoy con la Constitución en la mano, jurando en la Cámara de Diputados”.

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