Variadas expectativas se habían creado en la ciudadanía desde el 10 de enero último, cuando luego de un largo periodo vacante que se suscitó en la gerencia local de ASSA tras el fallecimiento del anterior gerente, Marcos Medina.
Sin embargo -como siempre sucede- la nueva etapa no iba a estar exenta de problemas o reclamos.
Pasados poco más de tres meses desde aquella puesta en funciones, nuevos problemas siguen surgiendo en distintos barrios de la ciudad, que fueron puestos en conocimiento de este Diario ayer por vecinos afectados en, al menos, tres casos o más.
LA OPINION dialogó al caer la tarde de ayer, con el gerente de ASSA Rafaela, Pablo Comtesse, quien ofreció explicaciones, disculpas y las vías de solución a estos reclamos.
RECLAMOS
Los problemas que se describen a continuación -todos similares- relacionados con la lectura de medidores y fuertes aumentos en las facturas, fueron informados a este Diario por vecinos de distintos barrios de la ciudad, y se detectaron en al menos tres casos en domicilios con medidores instalados.
Para todos los casos, Comtesse ofreció que, “Las puertas de ASSA están abiertas para ver cada caso. Alguno puede ser por pérdidas y en caso de tener dudas se puede hacer un reclamo llamado 'en desacuerdo'”, dijo. “Con este recurso -continuó-, se puede pagar y evitar así futuros intereses. La plata no la pierde, porque en el caso de que tenga razón, el importe pagado se le descontará de la próxima factura”, explicó el Gerente.
EL PROBLEMA
SUSCITADO
La información en nuestro poder dice que el trabajo de lectura de los medidores fue tercerizado por ASSA hacia una empresa contratada, que se ocupa de relevar los datos de consumo de cada medidor. Este sería el origen de las quejas y la existencia de esta empresa fue confirmada por Pablo Comtesse.
Testimonios de vecinos alimentaron la sospecha -luego confirmada por Comtesse- de que este personal contratado por ASSA para esta tarea, no estaría mirando medidores -más adelante aportaremos casos concretos vividos por vecinos de la ciudad-, generando para los vecinos afectados no sólo un perjuicio económico, sino además la lógica falta de confianza en el sistema.
Comtesse reconoció la existencia de este problema y no esquivó el bulto: “Hay muchos casos de estos y estamos muy calientes (sic)”, dijo.
Confirmó asimismo que este personal contratado -una empresa ajena al personal de ASSA- puede incurrir en estas irregularidades: “A veces quien lee el medidor -dijo el Gerente- puede hacerse el pícaro y no tomar las lecturas. Cuando descubre la gran diferencia que hay entre los consumos, pone el aumento de un día para el otro”, dijo enojado. “Admito que esto puede suceder y a nosotros nos genera un gran problema”, añadió.
Debe quedar claro que ASSA Rafaela deslindó toda responsabilidad en el asunto. Consultado el Gerente local sobre si ASSA Rafaela no puede sancionar a ese empleado irresponsable, este sostuvo que, “lamentablemente desde ASSA no podemos tomar medidas punitivas porque no es personal nuestro sino de la otra empresa”, respondió.
LOS CASOS
Los problemas informados a este Diario, se detectaron en al menos tres casos en domicilios con medidor en distintos barrios de la ciudad.
En el primero de ellos, el usuario damnificado pasó de pagar una factura de $ 102 a otra de $ 460.
En el segundo de los casos conocidos, otro usuario afirmó no tener ninguna pérdida. Dijo que pasó de pagar una factura bimestral de $ 34 a otra de $ 49. La última que recibió ahora es de $ 423 por 81 m3 del líquido elemento. La rareza que presenta el consumo de agua de este usuario es que, el mismo, le alquila una casa a otra familia -en otro barrio- y le llegó idéntico importe y consumo en las dos facturas de los dos domicilios, de 81 m3 por $ 423. Una extraña casualidad.
El tercer caso corresponde a un vecino que vive en las afueras de la ciudad, y que a pesar de que cuenta con medidor, este estaba tapado por un auto. Quien controla dijo: Pongámosle el doble (sic)”. Testimonio directo del usuario.
Como ya dijimos, ante dos de estos reclamos, en ASSA respondieron que “primero hay que pagar y después protestar”, aunque al final de esta nota el Gerente local explica las dos alternativas posibles a las que se puede acoger el cliente.
Finalmente, una queja también manifestada por un usuario, apunta al hecho de que las facturas están llegando muy retrasadas, casi a la fecha de vencimiento.
VIAS DE
SOLUCION
A simple vista el problema va más allá de una desprolijidad, es una manifiesta irresponsabilidad de quienes no leen los medidores, y la empresa ASSA debería emitir un comunicado al respecto.
No obstante el gerente Comtesse ofreció dos vías de solución si algún usuario se siente identificado con estos hechos irregulares que los afectan y que así cabe definirlos.
“Tenemos -señaló el funcionario- las puertas abiertas para aceptar los reclamos, revisarlos, y en caso de tener razón el cliente proponer cualquiera de estas dos alternativas”.
“Estas son -continuó-, que si pagó de más le será descontado de la próxima factura. La otra alternativa es que, si no pagó, se hace una factura nueva donde paga lo que realmente corresponde”, finalizó.
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