“Aspiro que en la próxima gestión logremos acciones para consolidar políticas de Estado”

El 1° de marzo, el intendente Juan José Bahillo pronunciará su último discurso de gestión de gobierno. En un año electoral, él aclara que “es el último discurso del año”, dando a entender implícitamente que aspira a una reelección.
Bahillo recibió a EL ARGENTINO para repasar –sin que sea un balance- el espíritu con el que abordará su discurso institucional más importante. En el diálogo, dejó trascender que buscará la reelección, pero enfatizó que su mayor preocupación es dejar un acuerdo marco para que las futuras acciones consoliden una política de Estado.

Lo que pretende para las próximas obras de infraestructura, el futuro predio de la Cancha de la Liga, la Costanera Sur y el Frigorífico fueron parte de la temática abordada.

En la mirada corta, este mismo artículo podría haberse titulado “Cada día tengo más ganas de tener un nuevo período como intendente”, pero se prefirió “Aspiro que en la próxima gestión logremos acciones para consolidar políticas de Estado” porque eso refleja mejor la mirada de largo plazo que propone Bahillo.

-¿Ya realizó el balance, teniendo en cuenta que es su último discurso?

-Está ya reflexionado, aunque le faltan algunos ajustes menores. Más que el último discurso de gestión, siento que es el último de este período. Si bien faltan aún ocho meses de gestión, es casi una obligación hacer un repaso de todos los años de gobierno.

-¿Qué le llama la atención de este último tiempo de gobierno?

-Principalmente que hemos podido hacer en los últimos seis meses casi tanto como en los últimos dos años y medio. Hemos logrado mucho en estos últimos meses y me entusiasma mucho más lo que lograremos en los últimos meses de este período de gobierno.

-¿Es sólo un balance?

-Es un balance y esa palabra remite a lo hecho, a lo registrado. Pero siento la obligación moral también de compartir las cosas que quedan pendientes. Por eso propondré, en base a mi propia experiencia en la responsabilidad pública como intendente, algunas cuestiones que la vida política debe abordar desde su proceso hasta su resultado.

-¿Puede dar algunos ejemplos?

-Tengo varios. Creo que las campañas electorales y especialmente las transiciones deben estar contenidas en un núcleo de acuerdos mínimos que permita el aprovechamiento de los recursos humanos y económicos que cuenta el municipio y la priorización de las obras públicas, la consolidación de las políticas sociales. En definitiva, generar hechos y acciones que definan y constituyan políticas de Estado. Que cada dirigente ponga lo mejor de sí para consolidar los anhelos colectivos. Obviamente, cada partido le dará su matiz y su carácter, pero en términos globales la comunidad necesita para consolidar el desarrollo que todos hablemos el mismo idioma y que todos rememos para el mismo lado.

-¿Esto podría condicionar a la futura gestión?

-De ninguna manera. Entiendo que no y en todo caso le daría mayores fortalezas en términos de gobernabilidad. No me gusta mucho la palabra pacto, pero sería en todo caso un gran acuerdo en beneficio de los vecinos. Por ejemplo, ninguno de los cinco candidatos a intendentes en la campaña de 2007 (incluidos nosotros que hoy gobernamos), cuando debatíamos qué obras públicas deberían ser prioritarias (y que algunas ideas eran coincidentes), ninguno de nosotros habló de que Gualeguaychú necesitaba con urgencia un colector cloacal en la zona Norte. Todos hablábamos de las obras del agua potable y la pavimentación de las calles, pero ninguno del colector cloacal en la zona Norte. Y cuando asumí como intendente, al mes tomé conciencia de que uno de los puntos más críticos que tenía la ciudad en materia de infraestructura era el sistema cloacal, y dentro del sistema cloacal el de la zona Norte; que además impedía el desarrollo armónico en materia de urbanización y era un obstáculo para la construcción de viviendas.

-Si nadie lo visualizó en su momento, entonces quiere decir que tampoco había proyecto.

-Exacto. Y algo grave también: al no tener proyectos tampoco había siquiera posibilidades de salir a buscar financiamiento. Nos pusimos a trabajar de manera inmediata y recién a los dos años pudimos terminar el proyecto para salir a buscar su financiamiento. Por formación soy optimista y estimo que vamos a lograr licitarlo este año, teniendo en cuenta que se trata de una obra de poco más de 35 millones de pesos. Y en el caso de que no podamos llegar con los tiempos, esta obra debería ser concretada en la próxima gestión. Lo que para nosotros fue un proyecto que se maduró en la segunda etapa del gobierno, debería ser una obra de la primera etapa del gobierno entrante. Y otro tanto nos ocurrió con el Canal Clavarino. Y en este marco, nos queda pendiente el tema de los efluentes pluviales en la zona de Urquiza al Oeste, la otra gran cuenca que tiene la ciudad. Ya le hemos pedido a Hidráulica de la provincia que avance en el proyecto, incluso en su perspectiva presupuestaria para salir a buscar su financiamiento. Por eso considero esencial que entre todos decidamos las obras públicas prioritarias para la ciudad a partir de una mirada en común con los vecinos y el desarrollo urbanístico de Gualeguaychú.

-Hay que imaginar que esa pretensión la quiere para todos los ámbitos de gobierno.

-Sí, todas las áreas tiene que tener ese acuerdo mínimo de acciones de política de Estado. Por ejemplo, hemos fortalecido el desarrollo social y entiendo que Gualeguaychú, por cómo es la comunidad, no puede tolerar que haya en la ciudad desnutrición. Por eso el plan municipal que hemos creado debería continuar como un acto de justicia y de reparación. Otro tanto ocurre con los planes viviendas.

-En viviendas usted heredó buenas políticas públicas…

-Es cierto y lo reconozco cada vez que tengo la ocasión. Pero el gran déficit fue el de no haber previsto un banco de tierras de la comuna e incluso el de no haberse creado herramientas para consolidar uno. Nosotros dejamos este período de gestión con dos herramientas clave para construir el banco de tierras: la Ordenanza que graba a los lotes de más de mil metros que estén ociosos y el acuerdo que alcanzamos con la Provincia para que las cuotas que los adjudicatarios pagan por las nuevas viviendas que se construyen en la ciudad a través de las cooperativas de trabajo, queden en las arcas municipales. Esto ya está firmado, y esos fondos serán asignados para adquirir un banco de tierras.

-En términos urbanísticos qué pasará con la Cancha de la Liga…

-Es un tema muy sensible. Nosotros vamos a trabajar un proyecto junto con la comunidad. La ciudad seguirá contando con su estadio de fútbol municipal. Su actual ubicación es una barrera urbanística, genera muchos inconvenientes con los vecinos. Creemos que la ciudad tiene que tener un predio donde esté su estadio, pero que su infraestructura permita desarrollar espectáculos de primer nivel. Queremos dar este debate que tiene dos aristas: qué hacer con el predio de la actual Cancha de la Liga y qué lugar debería ocupar el nuevo estadio municipal con sus potenciales características de multiuso para espectáculos multitudinarios. Estamos convencidos de que esa discusión no puede quedar circunscripta entre el intendente y su gabinete sino que debe ser abierta a toda la comunidad. Creemos que este año dejaremos la iniciativa avanzada.

-¿Y con el predio del ex Frigorífico qué ocurrirá, porque los tiempos ya no le permitirán avanzar?

-Con este tema hay que señalar una particularidad. En los primeros tres años de gobierno hemos atravesado conflictos sociales que impidieron realizar gestiones y en el 2008-2009 la crisis financiera mundial hizo que aquellos que podían invertir tuvieran una actitud más conservadora. Creemos que el desarrollo de la Costanera Sur y el Frigorífico debe ser pública y privada, en definitiva, una conjunción entre los intereses públicos y privados. La crisis financiera replegó al privado. Y este año dejaremos el marco por el cual debe transitar el desarrollo de la Costanera y el Frigorífico. Casi todas las intendencias de 1983 a la fecha, lograron importantes inmuebles que permitieron que creciera el patrimonio de la municipalidad. Plazas de Agua, el Corsódromo y nosotros aportamos el Frigorífico y el nuevo Palacio de Tribunales; cuando en otras ciudades los políticos han llegado al municipio y se han desprendido de lo público a favor de lo privado. En Gualeguaychú la historia desde 1983 hasta la fecha ha sido al revés y eso nos diferencia del resto. Insisto con el concepto: Aspiro que en la próxima gestión logremos acciones para consolidar políticas de Estado.

-Dijo al principio que éste será el último discurso del período pero no necesariamente de la gestión. ¿Ya maduró la decisión de la reelección?

-No, pero todos los días tengo un poquito más de ganas. Pero, antes se necesita hacer una profunda autocrítica y comprender por qué no se lograron algunas cosas que pretendíamos y tener la certeza de que se lograrán en el futuro. Esto es clave, porque entiendo que la política no es para saciar apetitos personales sino para acompañar los grandes anhelos de la comunidad de la que uno forma parte. Pero, sí, cada día tengo más ganas de tener un nuevo período como intendente.

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