El jueves se cumplió un año de la publicación en Boletín Oficial de la ley de voluntades anticipadas. Pero aún no está reglamentada.
En probar morir dignamente. Esta es una escena de Mar Adentro, película española protagonizada por Javier Bardem, que hizo público por primera vez el tema de la muerte digna.
Ocho años después de que se estrenara la película, en 2012, el contexto había cambiado. Distintos países reglamentaban leyes que permitían a los pacientes en estado irreversible no seguir ligados a la vida por medios artificiales, durante tiempos muy prolongados. En Buenos Aires aparecía Camila –una bebé internada en estado vegetativo irreversible– cuyos padres bregaban por la muerte digna.
Y en Córdoba, en una sesión maratónica, la Legislatura aprobaba una ley que creaba un registro de voluntades anticipadas. Una especie de testimonio escrito en la que cada persona podía expresar su rechazo a ser sometido a ciertos tratamientos médicos.
Se trata de la Ley Provincial 10058 de Muerte Digna y Voluntad Anticipada aprobada el 16 de mayo del 2012 y publicada en Boletín Oficial el 15 de agosto de ese mismo año. El jueves se cumplió un año de la publicación de la norma y la reglamentación aún sigue en “coma”; no cobró vida. Un grupo de legisladores prepara un pedido de informe.
Entre gallos y medianoche. “El Ejecutivo provincial no tiene interés en reglamentar la ley de muerte digna. No es un tema que les sirva para hacer campaña. Por eso presentamos un pedido para que nos digan cuándo y cómo piensan darle forma a esta ley”, expresó el legislador Ricardo Fonseca (Frente Cívico y Social).
El plazo máximo para la reglamentación de la norma era el de 90 días después de la publicación de la ley en Boletín. Así lo establece su artículo 25. “El proyecto llevaba años siendo debatido en la Unicameral. Como la Nación había aprobado su ley, Córdoba no se quiso quedar atrás. Y aprobó una norma entre gallos y medianoche que aún no está reglamentada”, agregó María Elisa Caffaratti (Unión Cívica Radical).
Ambos bloques impulsan un pedido de informes. Fonseca lo presentó ayer y la UCR lo evaluará la semana que viene.
Sin registrar. Para Carlos “Pecas” Soriano, terapista del Hospital de Urgencias, no existen todavía noticias sobre el registro de voluntades anticipadas. Es que la ley provincial preveía un listado en el que cada persona podía dejar constancia de su negativa a ser sometido a ciertos tratamientos médicos, en caso de quedar con cuadros graves e irreversibles. Es un mecanismo similar al registro de donantes de órganos.
“El 99 por ciento de los médicos no conoce la ley provincial. Tampoco tenemos noticias de que exista un registro. La norma se aprobó a las apuradas y ahí quedó. Todos los que nos hemos formado en bioética sabemos que la voluntad del paciente es lo primero. Pero no es que el Estado nos haya informado sobre lo que estamos en condiciones de hacer y lo que no”, agregó.
Fuentes del área Legales del Ministerio de Salud provincial explicaron que está avanzado el debate por la reglamentación de la ley. Aunque reconocieron que todavía no está finalizado. “Por cuestiones de tiempo, no terminamos de reglamentar. Pero la semana que viene seguramente tendremos novedades”.
Respecto del registro de Voluntades Anticipadas, explicaron: “Existe y funciona en el Ministerio de Salud. Pero nadie se acercó a pedir que lo anotaran”.
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