Una asociación para discapacitados exige que una calle vuelva a ser doble mano

Una asociación para discapacitados exige que una calle vuelva a ser doble mano

El Municipio de Almirante Brown convirtió la calle Castelli de Adrogué, una arteria troncal de la localidad, en mano única y las quejas de los vecinos no se hicieron esperar.

Pero no se trata de un reclamo gratuito relacionado con la comodidad de las personas, sino con una razón más profunda: la medida perjudica a los chicos que concurren a la Asociación Comunitaria para el Discapacitado que se encuentra sobre la calle Toll, a media cuadra de Castelli, donde concurren personas con discapacidad motora y mental.

Los alumnos viajan en la línea 318 y ahora se ven afectados debido al cambio de recorrido de este medio de transporte. Antes debían caminar sólo media cuadra, en cambio ahora deben recorrer varias cuadras pese a sus dificultades motrices y de orientación”, explica su directora, Mirian Wilson.

“Antes se bajaban en la esquina y caminaban 50 metros; ahora deben bajarse en la avenida Espora y caminar más de cuatro cuadras y cruzar la avenida, con todo lo que ello implica”, dice Wilson.

La directora de la asociación narra las peripecias que tiene que vivir los chicos para llegar al lugar tras el cambio implementado por el Municipio: “Algunos de nuestros chicos tienen serios problemas motrices y, para ellos, caminar dos o tres cuadras más implica todo un problema y un gran esfuerzo que se podría evitar”.

Los vecinos de la zona denuncian que “esta medida carece de todo tipo de planificación. Esta calle históricamente fue doble mano, ya que se trata de una arteria troncal que comunica Adrogué con varias localidades del distrito. El hecho que sea mano única, desde el centro de Adrogué hacia afuera, imposibilita el ingreso de quienes vienen hacia Adrogué que no cuentan con una calle alternativa, salvo la avenida Espora, que se ve aún más recargada de tránsito. Consideramos dicha medida muy perjudicial para usuarios, comerciantes y automovilistas, que diariamente trabajamos y transitamos por esta zona”, dijo gente de la zona.

La decisión del Municipio, cuentan los vecinos, fue “unilateral e injustificada” y por el pedido de un sólo vecino. “Esto se hizo por la solicitud de un vecino y nosotros hemos juntado más de 500 firmas para que esto vuelva a ser doble mano. Todavía no hemos tenido respuestas desde el Ejecutivo ni desde Tránsito”, dicen desde la zona afectada.

Con respecto a la respuesta del Municipio a sus reclamos los vecinos explican que como la medida fue aprobada por el Concejo Deliberante, es necesario que se derogue esa ordenanza para dejarla sin efecto. “Hemos mantenido varias reuniones con concejales de todos los bloques del distrito y hemos encontrado una buena predisposición para modificar esta medida de parte de ellos. También hemos hablado con funcionarios del sector de Tránsito donde no ha habido la misma actitud ya que se han mostrado muy intransigentes e insensibles hacia nuestros planteos”, recalca la directora de la asociación.

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