El reclamo por seguridad y justicia sigue firme. También mantuvieron un breve encuentro para debatir la problemática de la minoridad.
"Marchamos para proteger nuestros derechos, para que se haga justicia por nuestros familiares y para que no debamos lamentar más muertes", decía, megáfono mediante, Walter Ananía, uno de los representes de Víctimas del Delito, sobre el inicio de la movilización que comenzó en la intersección de Buenos Aires y Peatonal San Martín y se extendió, como de costumbre, hasta las puertas de la Catedral.
La lluvia no los detuvo. Pese a las desfavorables condiciones climáticas, los Familiares alzaron sus carteles y banderas, y al grito de "seguridad" y "justicia" avanzaron a paso lento pero decidido por la Peatonal San Martín.
Horas antes de la movilización, los integrantes de la Asociación de Víctimas del Delito y el Tránsito mantuvieron una reunión para abordar el tema de la "minoridad" en el Palacio Municipal con distintas autoridades locales. Sin embargo, muchos habían comprometido su asistencia y finalmente faltaron al encuentro encabezado por el secretario de Gobierno, Ariel Ciano.
La mesa de trabajo y diálogo había sido organizada por la propia ONG y tenía fundamentalmente dos objetivos: abordar el tema de la protección preventiva de los menores en estado de abandono o con problemas sociales, y tratar las problemáticas que presentan los programas de reinserción social a través de la aplicación práctica al régimen jurídico de los menores imputables.

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