“No hay asociación entre el secundario y el trabajo”

“No hay asociación entre el secundario y el trabajo”
Los cambios sociales, culturales y económicos de las últimas décadas implicaron que la inserción social y laboral de los jóvenes se fuera transformando.
Entre las principales tendencias asociadas a dicha transformación se destaca la ampliación de la escolaridad, la mayor permanencia de los jóvenes en sus hogares de origen, la combinación del estudio con el trabajo.

Es así como décadas atrás la escuela secundaria parecía ser una garantía de inserción laboral efectiva. Hoy, según quienes trabajan en diversos ámbitos con adolescentes, la situación ha cambiado. El nivel medio no brinda las herramientas necesarias para desempeñarse en el campo laboral y esto es algo que notan tanto docentes como alumnos y contratantes.

Según explicó el doctor en psicopedagogía, Gustavo Ledesma Vallejo, “no hay una asociación directa entre el nivel secundario y el mundo del trabajo”. Siguiendo esta visión, el secundario sirve “solamente como una acreditación” para estudios posteriores, “porque desde su concepción misma está pensado para eso”, precisó.

Ahora bien, si hablamos de los estudiantes, la generalidad de ellos continúa sus estudios por razones que no tienen que ver con “buscar un futuro mejor”. Vallejo aseveró que “es ínfimo el porcentaje de chicos que va a la escuela porque quiere aprender”.

En ese contexto, indicó que hay dos razones por las cuales los jóvenes asisten a la escuela secundaria. La primera de ellas es la “demanda de los padres” que los impulsan a seguir”. Y la segunda es que “el chico encuentra en la escuela un grupo de contención afectivo; encuentra compañeros, hace amistades; puede entrar a partir de ahí en otro grupo social”, expresó el psicopedagogo.

En el caso del “mundo laboral” señaló que es necesario un cambio a nivel social para que los jóvenes logren insertarse. Sucede que “también el mundo laboral no logra la absorción de esta mano de obra” que origina el secundario. Es por tanto que “los que egresan tienen un trabajo temporario, como en un supermercado, por ejemplo, y no un empleo definido”. Al parecer, preparar a los jóvenes para el mundo laboral es una tarea del nivel terciario y/o universitario. En ese sentido, pareciera ser que los adolescentes reciben herramientas, “pero no tienen garantizada la inserción en el mundo laboral, como suponen muchas personas”.

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