Estudios recientes difundidos en la provincia marcan un horizonte que, mirado desde el sur, resulta un motivo de preocupación. De los grandes negocios en marcha que tienen su base en capitales internacionales, la zona de San Rafael queda al margen.
Los principales proyectos tienen que ver con petróleo, enoturismo, vitivinicultura, minería, insumos industriales y tecnología médica. Si analizamos por países, los capitales vienen especialmente de Estados Unidos, Brasil, Alemania, Francia y España; y se suman Israel, China, India y Japón. Las zonas elegidas para el desarrollo de estos proyectos son Luján de Cuyo, el Valle de Uco, Lavalle, Guaymallén, Tupungato, Rodeo del Medio y Ciudad Mendoza.
Cuesta ver, en este contexto, la realidad del sur. Cabe preguntarse, si aquellos ítems valorados por los inversores son también aplicables a nuestra ciudad, por qué no hay grandes inversiones a realizarse en San Rafael. Según el gobierno provincial, hay mil nuevas empresas en Mendoza. También hay una agencia de promoción de inversiones destinada a promover la radicación de capitales. ¿Será acaso que las autoridades locales no están gestionando como corresponde en el área a nuestro Departamento?
También se ha conocido aquí un documento publicado por las tres cámaras sectoriales, donde se habla de las pérdidas, en dinero y puestos de trabajo, que costará la crisis en ciernes. ¿Se puede realizar un razonamiento análogo con el sector privado? ¿Habrá un déficit de gestión o de representación en las rondas de negocios y encuentros de inversores por parte de las cámaras empresarias sanrafaelinas?
En algún momento se pensaba que la panacea la constituirían los parques industriales. El gobierno provincial señalaba que “la red de parques industriales y tecnológicos, áreas y zonas industriales atraerá a Mendoza una inversión privada cercana a los 100 millones de pesos y generará unos 800 puestos de trabajo calificado”.
El informe indica que hace una década había cuatro parques instalados y hoy –con distinto grado de desarrollo– hay 14, que conforman el plan provincial de parques industriales. Mientras, la actividad industrial es uno de los ítems más importantes del producto bruto de Mendoza. Cerca de 4.500 industrias representan el 26% del PBI.
San Rafael tiene su parque industrial, pero cuando se consulta en el IDITS –organismo de promoción creado por el gobierno nacional- el número de empresas radicadas es concluyente: cero. Una ciudad equivalente de la provincia de Buenos Aires, como Olavarría, a pesar de no tener la diversidad de potencial de la nuestra, tiene seis parques industriales repletos.
No se trata de señalar responsables. Pero sí, y con urgencia, encontrar soluciones.
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