El Departamento de Higiene y Seguridad Laboral funciona desde una reducida oficina del primer piso del Centro Cívico. Depende de la secretaría de Coordinación General Legal y Técnica de la municipalidad local.
Fue creado en 2006 y debe encuadrar sus acciones en lo que marca el decreto nacional 1338/96. Funciona como un brazo de apoyo la Comisión Mixta de Condiciones Laborales y Medio Ambiente de Trabajo que integran representantes del Ejecutivo municipal, del Honorable Concejo Deliberante (dos de sus bloques), representantes de la AOEM (Ariel Mendoza y Juan Carlos Bariffo) y el titular del departamento ya citado.
La municipalidad tiene 15 “establecimientos” (áreas laborales) y un empleador (la misma Municipalidad). Comenzamos un relevamiento para conocer: la cantidad de agentes que trabajan, cuál l es su lugar de trabajo, las tareas que desarrollan, las condiciones en las que trabajan” informa Aranda.
De ese informe se desprende que el mayor riesgo que surge de las instalaciones eléctricas en el Centro Cívico, las “consecuencias caras” que puede tener un accidente y le sigue el “riesgo de incendio” en los cuatro pisos y subsuelos del edificio. Así por ejemplo de darse una situación riesgosa actualmente existe un inconveniente en las cañerías que llevan agua al depósito en la altura del edificio.
No dispone el mismo de los detectores automáticos de focos de incendio ni de rociadores que actúen focalmente, tampoco está conformada una Brigada de Evacuación para actuar en una emergencia aunque hay indicaciones mínimas de manual cerca de los ascensores y escaleras. Los matafuegos están, pero no los martillos para romper el vidrio en caso de necesidad de uso. La electrificación constatada en las paredes de la oficina de Turismo a la entrada de la ciudad es otra muestra de los riesgos laborales.
La “Evaluación del riesgo de incendio en el Centro Cívico de la M.C.U. –Método Meseri” fue entregado en las últimas horas para conocimiento del Presidente Municipal. El informe contiene 8 observaciones; la calificación de riesgo es de 2,86- “muy mala” - para un mínimo considerado de 3. Hasta 5 se considera “malo”; hasta 8 “bueno” y “muy bueno” si el puntaje va entre 8 y 10.
La superficie de 2158,50 metros cuadrados, con 18 metros de altura y dos salidas de emergencia destinadas a “usos administrativos” tiene un riesgo calificado con “muy combustible”.
Los cientos de expedientes ubicados generalmente en carpetas se distribuyen en los 4 pisos del edificio pero donde el problema cobra mayor dimensión – al punto de suspenderse las actividades por los riesgos que supone el lugar – está en el subsuelo donde el Archivo sufre la invasión de humedad y la saturación de pasillos. Por donde, en teoría, deberán salir quienes allí trabaja ante una situación de emergencia. O al terminar su rutina diaria.
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