Asesinaron de un tiro en el pecho a un vendedor ambulante para robarle

Asesinaron de un tiro en el pecho a un vendedor ambulante para robarle
Dos jóvenes a bordo de una moto interceptaron a la víctima, Pablo Peñaloza, de 35 años, quien ofrecía casa por casa sillas y mesas de plástico, junto a su hijo y un sobrino.
Un vendedor ambulante oriundo de Catamarca fue asesinado a tiros en la siesta de ayer en el barrio Jesús de Nazaret (Ampliación Las Tipas), de El Colmenar.

Alrededor de las 13.30, Pablo César Peñaloza, de 35 años, se encontraba en la esquina de calle Tiburcio Padilla y pasaje sin nombre, vendiendo sillas y mesas de plástico casa por casa, junto a su hijo y un sobrino, cuando fue interceptado por una pareja de jóvenes que se movilizaban a bordo de una moto Honda Wave gris.

Las fuentes policiales informaron que uno de estos sujetos descendió del rodado empuñando un arma de fuego (presuntamente un revólver) y bajo amenazas de muerte, le exigió que le entregara dinero y sus pertenencias.

El ambulante se resistió al atraco y enfrentó a los delincuentes, quienes le efectuaron dos disparos: uno en el antebrazo izquierdo y el otro en el pecho. Luego, escaparon a toda velocidad sin concretar el robo.

"El vendedor caminó unos tres metros hacia una casa, para pedir ayuda, pero cayó en ese mismo lugar, herido de muerte", relató el comisario Héctor Coronel a EL SIGLO.

Testigos del terrible hecho se comunicaron con la comisaría de El Colmenar. Momentos después, una ambulancia del SIPROSA y efectivos policiales de la zona llegaron al lugar del crimen, para iniciar las primeras averiguaciones en torno al salvaje homicidio.

Mientras el personal de Medicina legal efectuaba las pericias de rigor, uniformados de la División Homicidio y Delitos Complejos y Brigada Norte comenzaron a trabajar en el caso.

"Los testigos directos son los familiares de la víctima. Ellos vieron todo y están en condiciones de identificar a los asesinos", contó una fuente policial.

Al cierre de esta edición, los investigadores continuaban tras los pasos de los autores del brutal asesinato del ambulante.

"Se trata de una zona muy insegura. Aquí todos fuimos víctimas de algún tipo de delito. Es cosa de todos los días", relató un vecino, quien agregó: "No son de aquí, sino de la Villa 80 del barrio San Ramón. Vienen a robar y después se escapan por los matorrales, hacia San Ramón".

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