Fue el domingo por la noche en la toma 7 de Mayo. El presunto agresor fue detenido por la Policía pese a resistirse. Se le secuestró el arma que habría utilizado en el ataque, cuyos motivos se desconocen.
El arma homicida utilizada en la muerte del joven habría sido un cuchillo tipo carnicero, de unos 30 centímetros la hoja. El agresor también intentó herir a un efectivo pero no lo logró y fue reducido por personal de seguridad de la Comisaría 18. Al detenerlo, los policías secuestraron el cuchillo que habría utilizado en el ataque.
La Policía identificó a la víctima como Juan Alberto Medina, e informó que la agresión se desató alrededor de las 21.45 del domingo, entre las manzanas 25 y 26 de Toma Norte y las manzanas 7 y 8 de la toma 7 de Mayo.
El ataque fue en la calle, tras una pelea cuyo motivo no trascendió ayer, pero que la Policía liga a un conflicto vecinal. El agresor vive a la vuelta de la casa del joven asesinado, quien tenía cuatro hijos a su cargo.
Vecinos consultados por La Mañana de Neuquén apuntaron contra el sospechoso, a quien calificaron como un “mal vecino”.
Un testigo que declaró también en la comisaría dijo que esa noche escuchó al sospechoso cómo hacía sonar el cuchillo cuando lo pasaba por la funda, y recordó que alcanzó a ver que tenía al joven fallecido contra el cerco de una vivienda y le decía “te dije que te iba a matar”.
“No vi si le ensartó el cuchillo, pero vi que se le tiró encima y que después el pibe se salió de ahí y escapó corriendo. El otro fue a la siga de él”, relató el testigo. A escasos metros le habría dado alcance y arremetió contra él, en un sector de poca luminosidad.
Personal de la Comisaría 18 tomó conocimiento cuando un vecino se acercó hasta la unidad en una motocicleta y advirtió que una persona intentaba herir con un cuchillo a otras dos.
Sospechoso
Al acudir al lugar, los efectivos de prevención encontraron al sospechoso, de 45 años, caminando en dirección sur-norte con un cuchillo en una mano y la vaina en la otra.
El hombre se resistió a ser demorado y le largó un puntazo a un oficial, aunque no llegó a herirlo. En compañía de dos agentes, lo redujeron y le sacaron el cuchillo.
En el interín, observaron a un hombre que yacía herido en la calle, a escasos 40 metros y hacia el norte de donde habían detenido al sospechoso.
Se trata del padre del joven asesinado, de 53 años, quien perdió tanta sangre que los vecinos pensaron que había muerto. Ayer intentaba recuperarse de las heridas cortantes que tenía en una pierna, en una mano y en la frente, en el hospital Heller.
Su hijo también fue asistido por la Policía, que lo encontró tirado sobre la misma calle, pero hacia el cardinal sur.
El comisario Jacinto Herrera, de la unidad policial a cargo del procedimiento, dijo que el joven exhibía una herida cortante tan importante a la altura del abdomen que dejó al descubierto sus vísceras. Debido a la gravedad de la lesión, fue trasladado hasta el Castro Rendón, donde a las 23.35 del domingo la médica policial comunicó su deceso.
El agresor ya tiene antecedentes por hechos violentos y ayer permanecía detenido en la Comisaría 18, a disposición del juzgado de Instrucción 1, a cargo de Mauricio Zabala.
Tiene 45 años y también presentaba una lesión en la cabeza, producto de un ladrillazo que le habría arrojado el joven fallecido al intentar defenderse. Su casa ayer contaba con una consigna policial por cuanto iba a ser allanada en busca de mayores evidencias para la causa.
Se investiga el motivo que desató la agresión y una de las versiones que ayer había llegado a oídos de la Policía parecía indicar que el sospechoso le reprochaba a una de las víctimas que le haya robado.
En lo que va del año, ya son trece las víctimas por homicidio en esta ciudad.
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