Asesinan a un hombre y hieren a su hermano en pelea entre compatriotas

Asesinan a un hombre y hieren a su hermano en pelea entre compatriotas
Tras un drama de pareja, un hombre de nacionalidad paraguaya que nada tenía que ver con la disputa fue asesinado a balazos. Su hermano, quien sí estuvo involucrado en el incidente previo, terminó con un tiro en el pómulo. Se detuvo a la presunta autora y buscan a un cómplice.
El séptimo homicidio de este año en Comodoro Rivadavia y el primero registrado en febrero, se produjo ayer a la 1:30 en el barrio San Martín, y se cobró la vida de Daniel López Servín, un albañil paraguayo de 26 años. Su hermano, Alejandro López Servín, de 32, también resultó herido de bala, pero está fuera de peligro.

La policía de la Seccional Cuarta y la Brigada de Investigaciones luego de conocer la serie de confusas situaciones que derivaron en el homicidio, lograron aprehender a la presunta autora de los disparos identificada como Yessica Marina Aguilera Leuquen, alias la “Tona”. En tanto su pareja es buscada por ser presunto partícipe necesario del ataque.

Según la información a la que accedió Diario Patagónico, el drama se inició ayer a la madrugada en una casa ubicada sobre calle Granaderos al 3.500. A ese lugar llegó Alejandro López a buscar a su pareja que estaba con una amiga. El hombre venía de jugar un partido de fútbol y estaba en avanzado estado de ebriedad.

En esa casa Alejandro López mantuvo una discusión con su pareja mientras que la inquilina amiga de la mujer salió en busca de ayuda, por lo que regresó con la propietaria del lugar y su pareja. En medio de fuertes discusiones se registraron daños en la propiedad y López habría sido golpeado con un palo y echado por la dueña del lugar, apodada la “Tona”, indicaron fuentes vinculadas con la investigación.

Un tanto golpeado, Alejandro López fue en busca de su hermano Daniel a un domicilio de calle San Martín al 3.362.

Daniel dormía profundamente y se levantó para acompañar a su hermano. En forma paralela, la inquilina de la “Tona” trató de convencerla para que denunciara el episodio ante la policía. Sin embargo, ésta y su pareja se subieron a bordo de un Fiat Uno bordó y llegaron hasta un domicilio del barrio Máximo Abásolo, donde la mujer se hizo de un arma de fuego. Así fueron en busca de Alejandro, según indican los testimonios de testigos a la policía.

DESENLACE FATAL

Los hermanos López Servín, en tanto, salieron del domicilio de la calle San Martín 3.362 y caminaron uno cinco metros cuando apareció la “Tona” acompañada de su pareja identificada como Ramón Ernesto Da Silva López, también de nacionalidad paraguaya, de 25 años y quien ahora se encuentra prófugo de la justicia.

Según la investigación policial, Yessica Aguilera se había bajado del vehículo y efectuado cuatro disparos. Alejandro López recibió una herida de bala en el pómulo y el proyectil dejó un orificio de salida debajo del maxilar inferior, pese a lo cual se encuentra internado en el Hospital Regional, aunque fuera de peligro.

En cambio, su hermano Daniel fue asesinado a quemarropa por un balazo a la altura del pecho. Las prendas de vestir quedaron con la marca de una aureola producto del disparo a corta distancia que le produjo la muerte en contados minutos.

Tras dar intervención de los investigadores se logró individualizar a la presunta autora del homicidio. El fiscal Marcelo Crettón dirigió las diligencias y en el transcurso de la madrugada tramitó las órdenes de allanamiento y detenciones, las cuales fueron firmadas por el juez penal de turno, José Rago.

Cerca del mediodía, se realizó un allanamiento en la casa de Yessica Aguilera, ubicada sobre Granaderos 3.554. Allí participó el personal del Grupo Especial de Operaciones Policiales (GEOP). En el lugar se logró también la aprehensión de la presunta homicida y por la tarde se secuestró el vehículo sospechoso en una vivienda de la calle Puerto Madryn, en la extensión del Máximo Abásolo.

INCENDIO

En medio del allanamiento en la vivienda de la calle Granaderos y en una situación aún más confusa, se desató un incendio en los fondos de la propiedad que estaba siendo requisada.

Los vecinos alertaron a la policía que rodeaba el lugar y el ambiente se tornó por demás tenso: hubo corridas, volaron piedras y hasta un disparo de escopeta para cesar el alboroto.

Los residentes del sector estaban muy ofuscados porque sabían que en ese domicilio había una persona mayor que no podía movilizarse por sus propios medios. De todas formas, los policías trataban de hacerles entender que adentro la situación estaba controlada por el escuadrón que practicaba la requisa domiciliaria.

Al lugar debieron acudir tres dotaciones de Bomberos Voluntarios y para entonces el incendio ya estaba declarado, por lo que debió ser atacado desde dos patios contiguos hasta que finalmente fue extinguido. De todas maneras, los daños materiales fueron de consideración.

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