Asesinó al padre porque le negaba la moto

Asesinó al padre porque le negaba la moto
El joven de 18 años se entregó ayer. En medio de una discusión, frente a la casa del hombre en barrio Bella Vista, le disparó en el estómago. El revólver, calibre 32, fue secuestrado.
Un joven de 18 años quedó detenido acusado de haber matado de un balazo en el estómago a su padre, en el medio de una discusión que se desarrolló frente al domicilio del hombre en barrio Bella Vista, de la ciudad de Córdoba.

Ayer al mediodía, cuando todavía no podía entender lo que había sucedido, Rubén Chávez, hermano de la víctima fatal, Ariel Alfredo Chávez (40), relató cómo ocurrió el crimen: “Mi hermano había discutido con su hijo a la tarde por una moto. Él le había regalado 
la motocicleta hacía un tiempo, pero después se la quitó porque la Policía lo detenía siempre. 
El miércoles al atardecer discutieron y el chico se fue. Pero volvió después y le disparó en el estómago”.

La última discusión ocurrió frente al domicilio del hombre, en la esquina de Paso de los Andes y Rufino Zado, al frente (en diagonal) del club de fútbol Bella Vista. Cerca de las 22 del miércoles, por los gritos de su hijo Lucas, Ariel se asomó a la vereda. Allí, le reiteró al hijo que no le iba a dar la moto, por lo que el muchacho sacó un revólver calibre 32 y le disparó.

En muy grave estado, el hombre fue llevado al cercano Hospital Misericordia, donde murió cerca de la 1 de ayer.

Tras disparar a su padre, según la reconstrucción del crimen que se ha realizado hasta ahora, Lucas se escapó del lugar. Él vive junto a su madre en barrio Güemes, y recién ayer a la mañana se entregó ante la Justicia. También se secuestró el arma, de acuerdo a lo que ayer contó su tío.

La fiscal Bettina Croppi imputó a Lucas por el supuesto delito de “homicidio agravado por el vínculo”. Recibió asesoramiento de un letrado oficial de Tribunales II.

Ariel tenía 40 años y dos hijos. Separado, trabajaba como remisero. Su hijo, en tanto, solía realizar changas como albañil.

“No hay derecho a que a mi hermano lo maten así. Lucas no era malo, amaba a su padre, no sé por qué lo hizo, habrá estado drogado, no sé...”, dijo ayer a la prensa Susana, otra hermana de la víctima.

Crímenes. Con este caso, en siete días, desde el viernes pasado hasta ayer a la noche, se registraron ocho asesinatos en la provincia. Además, el lunes falleció un joven que había sido baleado el jueves anterior.

De los ocho crímenes, seis se enmarcaron en lo que se denomina “violencia urbana”, que incluye aquellos casos en los que hubo un enfrentamiento, una riña, una vendetta o una discusión. En tanto, los otros dos casos fueron por violencia de género. Lo que significa que, en todas estas causas, víctimas y victimarios eran conocidos.

Todos los casos ocurrieron en la ciudad de Córdoba, salvo el femicidio que ayer sacudió Capilla del Monte (ver página 5A).

De los seis asesinatos por violencia urbana que sucedieron en la Capital, sólo hay detenidos por el homicidio de ayer en Bella Vista y por el crimen del lunes en Villa Urquiza, donde Tamara Gómez, una chica de 13 años, murió alcanzada por un balazo al quedar en medio de un tiroteo cruzado entre dos bandas de adolescentes que viven en el mismo sector.

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