Aseguran que el nuevo gobierno de Brasil tiene condicionantes severos al cambio de políticas

 Aseguran que el nuevo gobierno de Brasil tiene condicionantes severos al cambio de políticas
El ex embajador en la Argentina, José Botafogo Goncalves, dijo que los dos candidatos a suceder a Lula enfrentarán severas limitantes internas y externas que les impedirán encarar profundas modificaciones en lo hecho en los últimos años. Pobres progresos en la integración bilateral y regional. Inquieta la situación cambiaria
Además de recibir un gobierno con una fuerte expansión del gasto público, para sostener las políticas de inclusión social, a un ritmo superior al crecimiento del PBI, el próximo presidente de la ahora octava economía mundial, enfrentará las presiones para evitar una suba de las tasas de interés y presiones del sector productivo por un ajuste del tipo de cambio, porque “el real se encuentra fuertemente revaluado”, dijo el diplomático.

En lo político, la principal restricción, que viene de muchos años, dijo Botafogo en su participación en el 46 Coloquio de IDEA, es que ninguno de los candidatos podrá contar con mayorías en las cámaras legislativas. Esto requiere mantener políticas de consenso.

En esa línea, Juan Tokatlian, profesor de relaciones internacionales de la Universidad Torcuato Di Tella, destacó que Brasil seguirá con políticas gradualistas.

Otra limitante es la necesidad de mantener bajo control de la inflación, porque “los políticos saben que flexibilizar la política de estabilidad de precios determinará pérdida de votos”.

Además, resaltó el diplomático “ningún gobernante podrá volver atrás en la política de incorporación de pobres al consumo y destinar una parte del presupuesto nacional a proteger el ingreso de esa población”.

Otro condicionante es mantener el crecimiento de las exportaciones, que hoy son de más de 160.000 millones.

Tampoco podrá cambiar el objetivo de tender a la autonomía energética, como la necesidad de otorgar absoluta prioridad a los proyectos de desarrollo de la infraestructura, en particular logística. “Las carreteras prácticamente no aguanta más, los ferrocarriles mantienen una gran parte obsoleta, en Puertos y Aeropuertos se está en límites de saturación. Y aquí se requieren inversiones públicas y privadas, con entrada de capitales del exterior”.

Respecto de la integración regional, definida como una aceptación de políticas comunes, no nacionales, “todavía ni en la Argentina ni en Brasil se les da prioridad, por eso se avanza muy poco en las políticas industriales y comerciales. En ese aspecto el Mercosur ha progresado muy poco”, remarcó Botafogo.

“Si las cosas siguen como hoy las relaciones seguirán muy amables, pero no mucho más”, sintetizó el diplomático.

Algunas diferencias entre Dilma Rouseff y Chico Serra

Botafogo Goncalves hizo un breve comparación entre los dos posibles sucesores del presidente Lula: Serra prefiere un estado inductor, mientras Dilma prefiere un estado regulador.

Serra no cambiaría el sistema de concesiones, Dilma prefiere más empresas públicas. Ambos son intervencionista en la vida de los países, tanto en lo económico como en lo social. El impacto para la relación con la Argentina es que en el discurso se puede ser integracionista, pero en la práctica se transforma en acuerdos sectoriales, pero es más difícil compartir políticas.

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