Lo manifestó de manera contundente el diputado radical, Luis Pastori. “Este verdadero adefesio del subdesarrollo electoral, se dejó de aplicar en Uruguay hace ya muchos años y en nuestro país solamente subsiste en Misiones y Formosa”, sentencia el legislador.
Es que su perversa lógica hace que los votos emitidos en favor de un determinado candidato se sumen a otro que, al momento de emitir el sufragio, se desconoce.
Este verdadero adefesio del subdesarrollo electoral, se dejó de aplicar en Uruguay hace ya muchos años y en nuestro país solamente subsiste en Misiones y Formosa.
Casi como una muestra de laboratorio para que los estudiosos de las ciencias políticas enseñen a sus alumnos que es lo que no hay que hacer, o, dicho de otra manera, cual es la forma más perfecta y maquiavélica de burlar la voluntad popular.
Después de muchos años de cajonear proyectos que apuntaban a su eliminación lisa y llana, la Cámara de Representantes comenzó a tratar en comisión unos cinco expedientes referidos a la cuestión, dos que pretenden derogarla totalmente y otros que buscan “suavizarla” poniendo límites a la cantidad de sublemas para que no se repita el bochornoso espectáculo del 2007, cuando uno de cada 50 habitantes de la provincia era candidato en alguna lista.<>Este régimen viola dos claros principios establecidos en nuestra Constitución Provincial.
En primer lugar, el artículo 48 inciso 2 que establece el principio del “voto directo”. Ello implica que el elector vota por un solo candidato, y tan solo por uno, sin que ello pueda favorecer a otro diferente ni siquiera de su mismo partido o frente. Es decir, el cómputo es personal, en cabeza de cada candidato, sin que pueda “transferirle” votos a otro.
En segundo lugar, la Constitución prevé en su artículo 163 que los intendentes son elegidos, “a simple pluralidad de sufragios”, esto es, quien saca un voto más que cualquier otro es el elegido para ocupar el cargo.
Por aplicación de la ley de lemas, ha sucedido en varias elecciones y en muchos municipios que el candidato más votado no es finalmente quien accede a la intendencia ya que otros candidatos con menos votos pero con más sublemas que le aportaron votos extraños termina finalmente siendo proclamado vencedor. Aquí se quebranta claramente la “simple pluralidad de votos” pero, fundamentalmente, se estafa la voluntad popular.
Por eso, sostenemos que no es factible su maquillaje. Cualquier versión más light de la ley de lemas sería absolutamente inconstitucional.<>Solamente sirve para dirimir la interna del oficialismo quien vuelca generosamente recursos públicos para financiar tantas listas como necesite para asegurarse la primacía.
La subsistencia de este grotesco en las elecciones municipales misioneras es una muestra de la vetustez que acusa nuestro maltrecho sistema electoral, tantas veces maltratado en aras de circunstanciales intereses partidarios y personales.<>Estamos a tiempo de desterrar de una vez y para siempre de nuestro novel digesto jurídico al impresentable mamarracho que recientemente nos avergonzó ante el país y ante el mundo cuando las mesas de los recintos electorales estaban abarrotadas de boletas de ignotos sublemas que provocaron confusión y demoras dignas de figurar en los libros de récord de las más insólitas estupideces.<>

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