El ambicioso proyecto del Gobierno provincial para la ciudad de San José, chocó contra la opinión de productores, una de las patas fundamentales para la reactivación.
Gabriel Simonato –veterinario, productor pecuario y ex presidente de la Sociedad Rural de La Paz– consideró que el intento de reabrir el frigorífico “es válido desde el punto de vista de las emociones, pero empresarialmente creo que es muy difícil que llegue a buen puerto”. “Si un gran jugador del mercado de carnes como JBS no le encuentra la vuelta al negocio, creo que será bastante complicado que lo pueda hacer un grupo con poca experiencia”, fundamentó.
El presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), Gonzalo Álvarez Maldonado, a su turno, diferenció entre la reapertura de la planta y la posibilidad de que la actividad de faena sea sustentable en el marco de la actual política ganadera del Gobierno nacional.
Desde el punto de vista de la infraestructura, opinó el dirigente, la reapertura “es viable” porque se trata de una planta “moderna, con buena capacidad de faena y capaz de elaborar productos cocidos y precocidos con alta tecnología”. El problema central, según el presidente de la Federación Entrerriana de Cooperativas (Fedeco), es el cierre de las exportaciones y la instrumentación de los ROEs que se han transformado “en un escollo” para toda la cadena, al punto que “el mercado está distorsionado, se perdieron más de 11 millones de cabezas y más de 27 mil productores dejaron la actividad”.
En otro sentido, Miguel Aizaga, de la cooperativa El Pronunciamiento de Basavilbaso, que aglutina en su mayoría a pequeños productores ganaderos entrerrianos, participó en varias reuniones en donde se debatió la iniciativa oficial. “Con el desastre que es la política ganadera nacional, nadie quiere ni pensar en esto”. “Con lo que está pasando con los frigoríficos, no hay posibilidades de que haya productores interesados en este proyecto”, subrayó.
Aizaga, en este sentido, opinó que “el actual sistema de exportaciones es muy perverso, frena todo, traba todo. Entiendo la necesidad política de reabrir el frigorífico, pero con esta política ganadera, por ahora, para mí es inviable”. El cooperativista admitió que “al principio los productores se embalaron un poco (con la iniciativa oficial), pero después pararon la oreja y hoy diría que no hay mucho interés en el tema”.
Por último, el vicepresidente segundo de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luis Miguel Etchevehere, igualmente, se mostró crítico con la política ganadera nacional y volvió a reclamar reglas claras para el sector.
El proyecto para reabrir el frigorífico “me parece una aventura, una mala aventura, como otras en las que ya se embarcó la Provincia en el pasado, como la de (el frigorífico) Santa Elena”, señaló el ruralista, para quien los funcionarios “en vez de estar ofreciendo en venta frigoríficos debieran trabajar para destrabar las razones por las cuales no se puede exportar carne en la Argentina”.
Etchevehere, en el actual contexto, evaluó que la reapertura de la planta “no es viable. No pudimos cumplir con la Cuota Hilton, y los frigoríficos están cerrando y despidiendo trabajadores por la sencilla razón de que el Gobierno nacional tiene prohibida la exportación de carne”.
La solución a la crisis de la industria cárnica “no pasa porque el Estado compre, gerencie o tenga participación en frigoríficos” sino porque el Estado “libere las exportaciones”. datalló.
De esa forma, razonó "habría competencia entre la exportación y el consumo interno, se formaría un precio, el productor podría producir más y, por esa mayor oferta, habría carne suficiente para el consumo interno a precios razonables”.
El proyecto
La apuesta de reabrir el frigorífico de San José, en el departamento Colón, es la jugada más fuerte que encara la administración del gobernador Sergio Urribarri en materia ganadera.
El ministro de Producción, Roberto Schunk, lo ha dicho varias veces: la idea es que el Estado entrerriano junto con empresas y productores entrerrianos sean los que pongan en marcha la planta. Se trata del frigorífico más importante de la provincia. Tiene una capacidad de faena de 600 cabezas diarias y puede llegar a emplear hasta 500 personas.



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