| Así lo adelantó el secretario de Medio Ambiente de la provincia, Alfredo Montalván, en el marco de un encuentro que ayer mantuvo con vecinos del sur de la provincia. La influencia del cambio climático en la mortandad de peces en la cuenca Salí-Dulce.
Sin embargo, según explicó Montalván, el siguiente desafío se sustenta en el tratamiento de las cenizas obtenidas a partir del funcionamiento de los propios filtros. “Más allá de los dispositivos, también se está trabajando en la disposición de las cenizas, mediante un proceso que las convierte en forma sólida, para que no sean arrojadas en canales ni ríos”, afirmó.
Con respecto a las permanentes denuncias por la muerte de peces en la embalse de Río Hondo, Montalván insistió en que, más allá de la afectación causada por las industrias, no hay que perder de vista el impacto que genera el cambio climático en esta problemática. "No quiero que se malinterprete de que queremos culpar a la mortandad de peces al efecto climático. La cuestión climática potencia en forma distinta los eventos que solíamos tener. No solíamos tener mortandad de peces en agosto; en junio hemos tenido episodios. No solíamos tener mortandad en enero; tuvimos mortandad en febrero. Factores climáticos como muy bajas temperaturas en agosto y otros elementos generaron situaciones complejas. En enero no hubo tantas precipitaciones como la esperada y hubo déficit hídrico muy marcado en octubre, noviembre y diciembre. También en enero empezaron lluvias y generaron una cuestión de estancamiento. Lo peces remontaban para desovar y se encontraron con situaciones complejas en el río debido al tema de las lluvias y eso generó situaciones no deseadas. Hubo mortandad en enero aguas abajo de embalse de Río Hondo: los peces remontan y encuentran un cuenco de amortiguación del embalse. Hay sectores donde no funcionan descargadores y generan siempre agua con bajo ciclo disuelto", explicó.

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