Algunos empresarios del sector frutícola sostienen que muchos trabajadores se infligen heridas para poder tramitar una indemnización.
El alerta se encendió cinco años atrás ante la recurrencia de lesiones similares en la zona del Valle Medio rionegrino, en especial en la localidad de Chimpay, donde los cosechadores presentaban fracturas en el pulgar derecho y aducían caídas desde las escaleras. El trauma producido por la fractura imposibilitaba a los empleados continuar con sus tareas laborales y se veían obligados a regresar, principalmente a Tucumán.
Según los empresarios, la otra lesión “autoinfligida” detectada y presentada como accidente laboral es la de miembros superiores atados fuertemente con alambre. Este tipo de evento provocaba una invalidez total para la tarea rural, con el agravante de ser permanente.
“Aumentaron en cinco o seis casos el primer año y se extendieron a toda la zona productiva”, reveló una fuente. Agregó que en una clínica de Neuquén, en lo que va del año, se atendieron 25 casos de pulgares derechos fracturados.
Otro empresario consultado sobre el caso admitió que el problema se trató de forma extraoficial en reuniones de cámaras productoras y estimó que los trabajadores autolesionados ya rondan los 100 por temporada.
La misma persona, que pidió no ser mencionada, dijo que las empresas y las ART se enfrentan a una estafa prevista en el Código Penal, e incluso hay sospechas de una persona que ayudaría a los trabajadores a fracturarse los dedos mediante una acción mecánica. “Usa un tubito de hierro”, reveló. Dijo que se trata de una agresión que debería ser perseguida penalmente.
La preocupación por las lesiones es aún más grave si se toma en cuenta que por cada temporada frutícola, unos 4 mil trabajadores sufren lesiones. “Eso afecta en muchos casos a los productores más chicos”, agregó el empresario, quien explicó que pequeños productores eligen abandonar la producción de sus chacras por miedo a enfrentar los costos de un juicio laboral.
Por temporada se estima que arriban a la región unos 35 mil trabajadores golondrinas. “Imaginate que el 70% de las lesiones y accidentes laborales son truchos”, evaluó un productor, quien incorporó en ese porcentaje de lesiones irregulares a los trabajadores temporales autolesionados. “Es como un suicidio, no se explica que muchos se lesionen de por vida para no trabajar”, puntualizó.
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