El docente y ambientalista Alberto De Magistris salió al cruce de las autoridades de la Universidad de Lomas de Zamora. El muro, que atenta contra la Reserva Natural, “se está construyendo, hay fotos que lo prueban”, dijo a AgePeBA y lamentó que el rector de la casa de estudios actúe de manera “soberbia”, en vez de ponerse “la camiseta de Santa Catalina de una vez por todas”.
La secretaria general de la casa de estudios, María Victoria Lorences, dijo días atrás que se trata de “una total difamación”, ya que “no existe, ni ha existido ningún muro de bloques ni construcción similar en los 1.500 metros del complejo”.
“Eso no es cierto. El muro se está construyendo, hay fotos que lo prueban. Ya colocaron los pilares en una zona sensible porque está muy cercana a la laguna. Son 60 o 70 de unos 2,20 metros de alto cada uno, en los que se insertan bloques premoldeados”, confirmó en diálogo con AgePeBA Alberto De Magistris, docente y consejero académico de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNLZ, quien además integra la Organización Ambiental Pilmayqueñ, promotora de la Ley de Reserva Natural Santa Catalina.
Fue precisamente esa entidad la que denunció el proyecto de Molea y aportó las imágenes de la obra, que comenzó a fines de marzo pasado, “ignorando el marco normativo existente y con consecuencias irreversibles para el ecosistema, la biodiversidad, el paisaje y el futuro manejo del Área Natural Protegida”.
A partir de la denuncia, el Concejo Deliberante lomense dirigió semanas atrás una comunicación al rector para que diera marcha atrás con la construcción del paredón, aunque fue rechazada por las autoridades de la UNLZ y ahora piden un “desagravio público”.
De Magistris consideró que la actual gestión de la casa de estudios incurre en una actitud “soberbia” y “desafiante”.
“No sólo no asumen la construcción del muro, tampoco asumen el estatus de Santa Catalina como un bien colectivo, último ecosistema natural de Lomas de Zamora y uno de los últimos de toda la región. Provocan y desafían a una comunidad que lleva siete años de lucha con este tema”, dijo el docente y agregó que “llama la atención lo de Lorences, cuando en 2007, como concejal, impulsó un pedido de informes al Ejecutivo municipal en defensa de Santa Catalina”.
“Cuando vi que lo estaban haciendo casi me descompongo. Ellos buscan cerrar un área de prácticas para la Facultad de Ciencias Agrarias que tendrá frutales, vides y algunos corrales, pero lo del muro es una barbaridad en términos ambientales. Le están dando la espalda a la ley. Ni siquiera Covelia hizo una construcción tan cercana a la laguna y a esa empresa le valió una medida cautelar. Lamento que el rector y el vicerrector (Horacio Gegunde) no se pongan la camiseta de Santa Catalina de una vez por todas”, sostuvo De Magistris.
El docente, autor de un proyecto presentado en 2011 con el aval de las autoridades de Agrarias para proteger la parte de la Reserva Natural en manos de la UNLZ, pidió que “se saquen los pilares y se busque otra opción con menos impacto” para cerrar la parcela de 70 por 70 metros que será dedicada a prácticas agropecuarias.
En este sentido, afirmó que la opción más conveniente es que “se mejore el cercado actual de la zona con alambre de tipo rural (de 5 o 7 hilos)”.
“Cuando un lugar es declarado Reserva Natural se pretende que sus terrenos sean cada vez más cuidados, sobre todo cerca de los espacios de preservación como la laguna, por su rica biodiversidad. Se deben evitar las construcciones con cemento, que ocasionan un profundo impacto ambiental negativo, y esto es algo que vale para toda reserva natural”, explicó.
La reserva de Lomas tiene una superficie total de 700 hectáreas, aproximadamente. El Campus Universitario de la UNLZ se sitúa en la intersección de la Ruta Provincial 4 y la Avenida Juan XXIII, dentro del predio histórico de Santa Catalina. Presenta una forma rectangular, de unas 45 hectáreas, de las cuales 27 ya están edificadas y parquizadas. Allí se encuentran las distintas facultades y otras dependencias universitarias. El resto está en estado natural o semi-natural, albergando ecosistemas de alto valor ambiental que rodean la laguna, último espejo de agua natural del distrito.
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