El uso del gas en Claromecó, presuntamente desmedido, podría provocar desabastecimiento en el período más frío del año, motivo por el cual el intendente Carlos Sánchez mantuvo una reunión de carácter técnico con representantes de la empresa BAGSA.
Curiosamente, parece que los claromequenses usan mucho más gas que el que se consume en otras localidades donde se suministra por el mismo sistema, y por eso peligran las existencias de este elemento si el invierno llegara a ser crudo, como de hecho habitualmente lo es, en la villa balnearia.
Según indicaron a Sánchez desde BAGSA, por el momento no es posible agregar otro zeppelin en virtud de su costo, cercano a los 120.000 pesos, y por lo poco que resta para la llegada del invierno.
Lo resolverían con un camión para que abastezca posibles picos de consumo, aunque se estima que habría que evitar el "abuso" con el que se estaría usando el gas en Claromecó.

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