Aseguran que La Anónima se hará cargo de todo el personal de Topsy

Aseguran que La Anónima se hará cargo de todo el personal de Topsy

El gremio de Comercio ya se reunió con el potencial comprador

La totalidad de empleados que tiene Topsy-Bomba mantendría su fuente de trabajo ante la inminente compra por parte de la cadena de hipermercados La Anónima, tal como lo anticipó en exclusiva este diario días atrás.

Desde que se conoció el rumor del posible traspaso, el Centro de Empleados de Comercio, que dirige Sergio Rodríguez, se mantiene en un monitoreo permanente del tema, aunque dan casi por sentado que la operación se realizará.

Rodríguez ya se reunió con los representantes de La Anónima para saber qué pasaría con la totalidad de los empleados que trabajan en la cadena Topsy-Bomba. “Me dijeron que todos van a seguir trabajando, aunque seguramente habrá casos particulares que pueden negociar otra cosa”, explicó el dirigente a este diario.

Dijo que el martes las negociaciones habían avanzado “mucho”, por lo que no sería una sorpresa que la venta se concretara próximamente.

En tanto, en cada sucursal de la empresa neuquina es un tema de conversación permanente entre los empleados.

Preocupación

“Sí, lo vendieron”, responde el empleado de uno de los sectores más concurridos del Topsy del Alto. Detrás del hombre, a unos pocos metros, otros tres cuchichean y discuten. “Están hablando precisamente de este tema”, reconoce con una sonrisa.

Hasta ayer había mucha preocupación, especialmente entre los empleados de mayor antigüedad, porque su futuro parecía incierto ante la falta de información por parte de las autoridades.

“Dicen que ya hay un listado de personal que no seguirá cuando finalmente se concrete la compra, pero algunos directivos nos dijeron que la empresa ya estaba vendida”, reconoce el hombre, que tiene varios años trabajando para la firma.

En otro sector una empleada dialoga con una clienta sobre el mismo tema. Asegura: “Dicen que ya lo vendieron y que solo faltan arreglar algunas cuestiones”.

En realidad, el posible cambio de manos de la firma no genera mayores preocupaciones entre los empleados más que la estabilidad laboral.

“A nosotros no nos molesta para nada, mientras sigamos trabajando”, reconoce una joven cajera, con mucha discreción y mirando hacia otro lado.

En cualquier sector del supermercado donde haya más de un trabajador, el tema parece ser obligado y los clientes de confianza también pasan a intervenir en la conversación, que se extiende durante varios minutos.

Las negociaciones entre las familias dueñas de ambas cadenas habrían comenzado hace bastante tiempo, pero recién avanzaron en los últimos meses.

Comentá la nota