La ONG sostiene que pese a los anuncios de los gobiernos provincial y municipal continúa la actividad. También denuncian que se está afectando el acuífero que abastece la ciudad.
“La mayoría de la población tandilense quiere preservar las Sierras. Hace un año el gobierno provincial y local pergeñaron una ley para encauzar un largo conflicto. Anunciaron con bombos y platillos y firmaron una ley de paisaje protegido. Sin embargo la realidad dista mucho de lo anunciado. Siguen las explosiones que mutilan las Sierras más antiguas de la Argentina y crece el avance inmobiliario sobre los cerros”, denuncó la ONG.
Advierten que “aunque la Ley provincial 8912 establece que no puede construirse donde no hay servicios las autoridades toleran y promueven la construcción sobre las Sierras. A poco de este avance comienza la odisea por el agua, que ha generado nuevas demandas y conflictos. Según los especialistas, en las Sierras es donde mayormente se abastece el único acuífero del cuál toma el agua toda la ciudad de Tandil. Por las características del suelo rocoso, es muy dificultoso realizar un adecuado tratamiento de efluentes. Esto significa que se trata de áreas altamente vulnerables a la contaminación. En otras palabras: la urbanización de las Sierras es una amenaza a la calidad del agua de Tandil”.
Indica la Asamblea más adelante que “la baja densificación de la ciudad y la vigencia de un plan de ordenamiento reciente que en su letra establece ejes de urbanización hacia la llanura, donde están disponibles amplias áreas adecuadas para construir, hacen incomprensible la tolerancia a la vertiginosa ocupación de las laderas”.
“Así, el paisaje protegido, por ahora se parece más a una “marca” pensada con fines promocionales que a una medida orientada al efectivo cuidado ambiental y la preservación de las Sierras más antiguas de la Argentina como Patrimonio Natural”, añaden más adelante.
Finalmente aseguran que “en estos días de Semana Santa, en que Tandil tradicionalmente recibe a miles de turistas, los ambientalistas hacen un llamado a la conciencia y la prevención. El agua vale más que el negocio inmobiliario. Sierras sin canteras ni construcciones. Eso decía el cartel frente a la sede Municipal, que alguien, obsecuentemente, retiró del paisaje tandilense para que no se vean los trapitos al sol”.
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