En 2008 trabajaba en el supermercado de Tolosa en el que mataron a una cajera. El lunes presenció otro violento robo
El 14 de marzo de 2008 María Soledad Acosta cumplía con su trabajo en una de las cajas del supermercado Vea, en 525 entre 8 y 9. Faltaban minutos para que se cerraran las puertas, pero antes de que eso pasara entraron dos delincuentes. En su afán por llevarse el dinero, uno de ellos la fusiló de un tiro en la cara. Meses atrás la causa quedó cerrada, con un menor condenado, otro joven absuelto y al menos un responsable prófugo. Menos simples de cerrar son las secuelas de una historia semejante, como las que quedaron entre quienes presenciaron la ejecución aquella noche negra. Entre ellas estaba una mujer que actualmente trabaja en el Disco de diagonal 79 y 56, supermercado que fue asaltado el lunes pasado -también- a pocos minutos del cierre y por dos jóvenes armados. Esto explica, en parte, la conmoción con la que se encontraron los policías que desembarcaron en el local poco después del hecho, al filo de las 22. “Personal de seguridad nos explicó que esta empleada trabajaba en Vea cuando mataron a la cajera y por eso tuvo una crisis nerviosa”, explicó un investigador. Es que, aunque rápido, el robo no fue “limpio”. Los ladrones atacaron a culatazos a un empleado, que, en shock y golpeado, fue trasladado preventivamente al hospital San Martín. “Algunos corrian” “Apenas vi lo que pasaba, me fui atrás. Después volví a la caja a buscar la billetera”, contó una joven que estaba a punto de pagar cuando los delincuentes desenfundaron sus armas. Según contó, había alrededor de “20 clientes”, algunos de los cuales “empezaron a correr, con miedo”. Recordó que “fuimos todos a la parte del depósito, pero no podíamos abrir la puerta de emergencia”. Fuentes de la investigación aclararon que ningún comprador fue asaltado. Como informó EL DIA en su edición de ayer, el hecho ocurrió a eso de las 21.30 del lunes, cuando dos jóvenes que cubrían sus caras con los cuellos de sus camperas y usaban gorritas, encararon a las 4 líneas de cajas que estaban funcionando. Aunque entonces trascendió que habían vaciado todas, autoridades policiales aclararon que “fueron solamente dos”. El monto de lo robado no lo precisaron, pero sí que “cada una hora se retira el dinero”. La escena quedó filmada por varias cámaras. El material de dos de ellas ya está siendo analizado por especialistas de la DDI La Plata. En cuanto a los delincuentes, se fueron en dos motos en las que los esperaban otros dos compinches. Esta secuencia habría sido captada por cámaras de seguridad callejeras. Todo es materia de investigación. Lo que queda, siempre, es el miedo.
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