Asalto y culatazos en un autoservicio

Asalto y culatazos en un autoservicio
Se vivieron momentos de suma tensión en un autoservicio de Barrio Hipódromo cuando cuatro delincuentes ingresaron ayer a la tarde al local, y, armados amenazaron a los dueños, tres clientes y a una niña pequeña que se encontraban en el lugar. Uno de los cacos hirió a un joven con un culatazo de su arma en la cabeza.

El hecho ocurrió cuando los cuatro motochorros irrumpieron en el comercio ubicado en 115 entre 33 y 34, y robaron la recaudación. Los delincuentes ingresaron alrededor de las 18.30 y se fueron pocos minutos después, escapando en dos motos de alta cilindrada.

La dueña del local, Silvia Sedano (49), le contó a Trama Urbana que “los cuatro jóvenes tenían entre 18 y 20 años, y se tapaban los rostros para que nos los pudiéramos reconocer”.

“No es la primera vez que nos pasa, aunque hacía mucho que no nos robaban. Sí están asaltando a mucha gente en la calle y son siempre los mismos”, agregó la damnificada.

De acuerdo a los testigos del hecho, los sujetos ingresaron con rapidez mientas gritaban violentamente para amedrentar a los presentes. Dos de ellos aguardaban como ‘campanas’ fuera del local, los otros dos procedieron a robar la caja registradora y a los clientes que se encontraban en el local.

“Uno de los delincuentes le pidió a un chico la billetera y le pegó un culatazo con el arma en la cabeza”, explicó Iris Aisit (51), otra de las víctimas. Esta empleada agregó que “nos apuntaban a todos a la cabeza mientras pedían que le diéramos toda la plata, pero entonces uno le dijo al otro ‘vamos, vamos’ y se fueron”.

De acuerdo con los vecinos, el caso no constituye un hecho aislado. La cantidad de robos continúa creciendo en la zona y cada vez son más las víctimas de este grupo de delincuentes que se desplazan en motocicleta y roban para escaparse a toda velocidad antes de la llegada del personal policial.

Los vecinos viven atemorizados por la presencia de estos delincuentes y muchos han decidido armarse para proteger sus negocios. Además indicaron que los cacos recorren el barrio, circulando en moto, esperando el momento preciso para dar un nuevo golpe.

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