Los delincuentes se llevaron una suma superior al cuarto de millón de pesos. En el tesoro había dos millones de pesos depositados minutos antes por la transportadora de caudales. Fueron directamente a la bóveda y llegaron 10 segundo después de que esta se cerrara. Falló el plan ante sus narices. De igual modo perpetraron el golpe. Ingresaron al Banco con ganzúas.
Pasadas las 15 de ayer, una camioneta Kangoo blanca estacionó frente a la sede del Banco Nación. Del rodado descendieron tres sujetos con ropas azules de trabajo. El golpe, a decir del fiscal a cargo de la investigación, doctor Hernán Bustos Rivas, contaba con información clasificada.
“Por razones de secreto de sumario solo puedo confirmale a Varela al Dia el hecho. Fueron tres sujetos que ingresaron por el portón lateral, abriéndolo con una especie de llave ganzúa. Llegaron a otra puerta que da al costado del banco. También la abrieron y al llegar a la parte posterior del banco sorprendieron a los empleados. Dos estaban armados y el tercero no”, dijo el fiscal, disculpándose de no aportar mas detalles para no entorpecer la investigación que él mismo lleva adelante.
Varela al Dia pudo conocer mas detalles del atraco. Los empleados, en total 7, fueron intimidados por los dos hampones armados. Los delincuentes se manejaron como si conocieran todos los rincónes del edificio. El restante sujeto que estaba a cara descubierta se dirigió con total soltura hasta el Tesoro. Se supo que para romper el hielo con la empleada que estaba frente a la bóveda, le dijo “amo estas cajas”, como lo señalar Néstor en el famoso video. Pero en un segundo cambió de talante. “Abrí la puerta ya”, le ordenó a la empleada. En el interior había dos millones de pesos que recientemente había depositado la empresa de caudales, para los pagos que alli se hacen, de todo tipo de planes, en el dia de hoy. La empleada fue tajante: “Se acaba de cerrar y tiene un retardo de 45 minutos para abrirse de nuevo”.
El plan había fracasado. La información clasificada tenía el reloj atrasado. Los delincuentes se desesperaron ante tamaña frustración. El éxtasis por el amor a las cajas se transformó en juntar lo que había disponible por fuera del Tesoro. Para ello maniataron con precintos a los empleados. En una bolsa cargaron mas de 250 mil pesos.
“No se muy bien el monto exacto pero es algo asi como 250 mil pesos. Se fueron en la camioneta blanca. No dispararon sus armas. Es evidente que tenían información del lugar”, cerró el Fiscal Bustos Rivas a este diario. Investiga la DDI Quilmes.
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