Un delincuente que vive a pocos metros de la unidad robó un televisor, una computadora y medicamentos. Los trabajadores y vecinos reclaman que se refuercen las medidas de seguridad.
La empleada administrativa de la unidad sanitaria del barrio Parque Palermo acababa de bajar del colectivo y caminaba rumbo a la salita, ubicada en calle 206, entre 1 y 3, cuando vio que un muchacho escapaba por la ventana con varios elementos que había robado del interior.
La situación también fue advertida por otros vecinos de la zona que, a las 6.55 del lunes, salían a trabajar. Esto permitió que enseguida se identificara al fugitivo: un joven de 18 años que vive a apenas una cuadra del lugar.
Cuarenta minutos después del primer llamado, la policía comprobó que el sujeto había roto una persiana y había robado un televisor, una computadora y algunos medicamentos de la unidad. Si bien se lo llevaron detenido, en horas de la tarde recuperó la libertad y los vecinos ahora temen represalias.
“Lo conocemos porque se va seguido a la salita para que lo curen o lo asistan cuando recibe algún puntazo u otro tipo de herida”, comentaron en el lugar. También aclararon que si no se sustrajeron más cosas es porque, sencillamente, no hay.
Aunque se recuperaron todos los elementos, el lunes no hubo atención en la posta sanitaria. Este martes, en tanto, la actividad es normal, aunque ya se confirmó que no se darán turnos durante algunos días debido a que la computadora sufrió algunos daños.
Según dicen en el barrio, no es la primera vez que la unidad sanitaria es blanco de la inseguridad: en noviembre, delincuentes ingresaron tras desactivar la alarma y vaciaron el establecimiento. Desde entonces, la salita no cuenta con ninguna medida de seguridad.
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