Dos delincuentes se le metieron al auto a la dueña de una fábrica de sándwiches que había salido de un kiosco, uno de ellos sacó un revólver, lo cargó mientras se lo afirmaba a la cabeza y le exigió que les diera toda la plata que andaba trayendo. La mujer les abrió la cartera, sacaron unos 6.000 pesos, se apoderaron de unas cajas con mercadería, bajaron del vehículo y se fueron. Todo ocurrió en cuestión de unos pocos minutos anoche en la zona alta de Trelew.
“Dejé unos sándwiches y cuando estaba adentro del auto se me subieron dos, uno adelante y otro atrás. Con un arma me apuntaron diciéndome que les diera toda la plata porque sabían dónde vivía, me abrieron la cartera, vieron los fajos y se los di”, contó la víctima del atraco.
Agregó después: “El que estaba en el asiento de atrás manoteó el cajón de sándwiches, se bajaron del coche y salieron corriendo”. Y subrayó que cuando le estaban apuntando a la cabeza sintió que el ladrón cargaba la pistola.
¿Cómo estaban vestidos? ¿Qué apariencia tenían? Se le preguntó. “Encapuchados”, indicó. “Envueltos en pañuelos y una capucha”, describió. ¿Y serían personas grandes, jóvenes? Se insistió. “No. Creo que adolescentes. No les vi la cara a ninguno de los dos pero creo que adolescentes”, reiteró.
¿Se los veía nerviosos? Volvió a consultarle este diario, a lo que la comerciante contestó: “Sí. Si temblaba con la pistola. Pero creo que fueron segundos”, aseguró y al preguntársele si en ese momento no acertaba a pasar nadie por la vereda en donde tenía estacionado el auto señaló: “Una señora venía entrando (al kiosco) cuando yo salía pero ni las chicas (del negocio) vieron algo”.
Al ser interrogada por la cantidad de dinero que le habían llevado consignó: “Y, alrededor de 6.000 pesos” y presumió que los delincuentes la siguieron desde que había salido de la fábrica de sándwiches. “Yo me imagino que me siguieron. Alguien que tenía un dato preciso porque nunca ando con esa (cantidad de) plata en la cartera”, reveló.
¿No vio si subieron a algún vehículo cuando salieron huyendo después del hecho? Se le preguntó. “Vi solamente que corrieron porque me quedé shockeada dentro del auto. Me quedé un rato, bajé a avisarles a ellas (a las dueñas del kiosco) y me largué a llorar pero no vi. No vi”, aseguró. “Ahora la vecina dice que sí, que un cliente le avisó que había parado afuera un auto muy sospechoso”, añadió.
Finalmente al indicar que es la primera vez que la asaltan, la mujer agradeció que no la hayan lastimado. “Fue el mal momento, el susto y nada más”, expresó aún conmocionada.
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